miércoles, 26 de mayo de 2021

MAR, TIERRA, PLANTAS Y EROTISMO.-

Está llegando la hora, está acercándose el momento en que, los que somos de tierra adentro, nos empecemos a acercar a la mar (como dirían los marineros, pues la consideran como su madre) o al mar (como decimos los más alejados de ella). Está próximo ya el principio del verano. Y hay que ver la capacidad de adaptación que tenemos los de interior a la vida contemplativa y relajada que se lleva en los lugares junto a la playa. Llegando a ella, uno olvida el reloj y deja de ceñirse a ningún planing que no sea el de levantarse (tarde), desayunar unos sabrosos churros (porras o tejeringos), coger la hamaca y bajar a la orilla del mar, donde acomodados bajo la protectora sombrilla y el protector50 sobre nuestro cuerpo, nos dedicamos a seguir relajándonos más, bien contemplando el ir y venir de las olas o leyendo un libro o desarrollando una animada charla con “los vecinos” de sombrilla de al lado.
Así, pasando la mañana, llega la hora de la refrescante cerveza, y para hacer boca, un espeto de sardinas para acompañarla, calentitas, recién hechas al calor de las brasas de leña encendida sobre su buen lecho de arena. Comida de mediodía y ¿seguramente? siesta que, en aquellos que tienen opción, se hará junto a la piscina y el  frescor que da su césped.
A media tarde, una  merienda-cena frugal y salida, ahora ya a  disfrutar por el paseo marítimo, todo ello sin prisas, pues las prisas no son propias del tiempo vacacional. Durante nuestro rato de  marcha, nos encontraremos con la compañía de las plantas de las zonas ajardinadas que suelen enmarcar estos cuidados paseos marítimos que nuestros pueblos de playa cuidan con especial esmero.
Alguna terraza donde poder disfrutar de un helado o de un trago de los denominados “más largo” para ir así dando fin a una jornada de tranquilidad  y serenidad vacacional.
Ah, por cierto, el erotismo (del título),  cada persona sabrá dónde y cómo encuadrarlo, pero también para él es un aliado nuestro periodo vacacional.


jueves, 20 de mayo de 2021

¿IGUALDAD?.-

Sabemos que el término igualdad, es algo a lo que habría que aspirar, es algo que está en nuestra Constitución y a lo que van encaminadas muchísimas acciones de los diferentes poderes políticos y asociaciones sociales.
Incluso en la escuela, en los institutos, en cualquier centro de enseñanza, se tiene como meta y bandera a la que hay que defender.
Pues bien, como concepto idealista es muy plausible, pero si bien es verdad que vamos avanzando para que esa igualdad sea efectiva, no es menos cierto que hay reflexiones que deberíamos tener en cuenta.
¿Por qué en los colegios públicos, como primer paso para una “visible” igualdad, no se obliga al uso de uniforme? Sí, uniforme, sin ese carácter peyorativo que algunas personas quieren ver en la palabra, sino como un modo de que los alumnos empiecen a interiorizar, que las MARCAS de ropa o zapatos que llevan unos, es superior o inferior a la que otros llevan y que en la escuela, todos son iguales, pues es en la apariencia, en la primera impresión o mirada, donde se encuentra el verdadero atisbo de igualdad.
Pero si en la escuela esa creo que es asignatura pendiente, no es menos cierto que en grandes cadenas empresariales tipo C I (Imagine cada uno el grupo a que me refiero), también podemos observar comportamientos  muy discriminatorios y lejanos al concepto de igualdad, para ello, baste un ejemplo. A un precio determinado encontramos prendas, pero sólo hasta la talla, como mucho, 50. Pero si esa misma prenda, queremos buscarla en talla 52 o más, nos mandan a la sección de tallas grandes o tallas especiales, donde  su precio, está incrementado en un 35 o 40%  así, una prenda de 60€ en la talla 50,  cuando la buscamos en una talla 52 o 54 o mayor, pagar un precio de 110€. Penalización por ser “desigual” Como si el hecho de estar algo más gordo que la mayoría nos lleve a esa penalización económica grave, que nos aleja de la igualdad.  Lo dicho, igualdad muy desigual aún.

lunes, 17 de mayo de 2021

CAMPO Y CIUDAD (III).-

Era el momento más deseado del día, era el momento de salirse a la calle, los más jóvenes (niños) para jugar y los mayores para charlar y descansar de la ajetreada jornada de trabajo
Las mujeres, continuaban la jornada, haciendo, a modo de hobby,  las llamadas “labores”, entre las que se encontraban desde el bordado a mano o con la ayuda del bastidor hasta la realización de jersey, rebecas o bufandas de punto (lana), al delicado croché (en otros lugares más conocido por ganchillo) o simplemente al zurcido de algún roto en una prenda, que tenía arreglo. Mientras esto ocurría, iban cambiando opiniones de todo tipo, desde una nueva comida que alguna había hecho, hasta la forma de mantener los vidrios sin que se empañasen, dentro de la alacena. Mientras tanto, la chiquillería jugaba por medio de la calle a juegos tan simples como divertidos (a “resconder pillar”, a “policías y ladrones”, a “un dos tres pollito inglés”, a “las canicas”,  a “tula”, o sus variantes de “tula venenosa” o “tula en alto”, a las “prendas”, a “la escuela”, a “los médicos”, al “pañuelo”, al “cortahílos”, a “la pica” o a “la rule” o a “la rayuela” o a “la comba” o a “las 4 o muchas más, esquinas” dependiendo de cuántos jugaran, el juego se adaptaba rápidamente …) por enumerar algunos.
Era también el momento en el que solían pasar por la calle, varios vendedores en bicicleta, de productos tan dispares y variopintos como: majoletas, almezas, paloduz (de palo, se remarcaba), caña de azúcar, higos  chumbos, helados, merengues, piñonate…
Sin duda eran otros tiempos, y la sociedad y sus formas de relación han cambiado, pero no por ello, dejan de olvidarse porque forman parte de nuestro acervo cultural, de nuestra idiosincrasia pasada.

domingo, 16 de mayo de 2021

SIN DORMIR.-

¿Quién no ha pasado alguna noche en vela, deseando dormir y  viendo como las horas iban pasando con la sensación de que no habría forma de conciliar el tan reparador y  necesario sueño?
¿Quién a medida que la noche avanzaba, no deseaba que amaneciese ya y que el nuevo día trajera el olvido de esa mala y cansina noche en blanco?
¡Una mala noche la tiene cualquiera! Y cuando eso ocurre, armarse de paciencia, suele ser la mejor opción. Para nada sirve la preocupación y el pensamiento reiterado de que no nos podemos dormir, pues lo único que conseguimos con ello, es seguir poniéndonos más nerviosos y desear con mayor intensidad la aparición del deseado sueño, mientras que éste sigue alejándose y dejando su huella en forma de cansancio acumulado minuto a minuto, lo que hace que sigamos con la necesidad de descanso, pero con la inquietud de no poderlo hacer.
La lectura a altas horas de la madrugada es una buena opción para algunas personas, de atraer al sueño, no obstante hay veces que tampoco es la solución al problema de insomnio. Cuando esto ocurre, solo queda la resignación y entender que si el sueño no ha llegado, no por mucho desearlo, no por mucho buscarlo, aparecerá. Hay que “darse por vencido” ante la realidad más tozuda: “ESTA NOCHE SERÁ NOCHE EN BLANCO”. Continuar metidos en la cama, se convierte ya en una especie de sacrificio, del que hay que huir, levantarse y hacer algo más provechoso nos ayudará en el lento paso de las horas nocturnas.
Con la llegada de los primeros rayos de luz, llega también a su apogeo, el cansancio que la mala noche nos ha provocado y antes de darnos cuenta, estamos en brazos de Morfeo; lástima que el despertador, cumpla con su misión y no entienda de malas o buenas noches y, a la hora señalada, nos vuelva a la cotidianidad.
¡La siesta será entonces, la reparadora solución del problema!.


domingo, 9 de mayo de 2021

HOY ES UN DIA PARA RECORDAR.-

Es un día que debemos de recordar, pues ha sido hoy cuando se ha levantado el llamado “estado de alarma” que nos ha tenido durante más de un año, recortando tanto nuestra capacidad de  movimientos (desplazamientos, viajes) como de horarios por los que poder transitar o pasear por las calles de nuestras ciudades
Todos sabemos que se hacía por la idea de rebajar las altísimas cantidades de contagiados con el virus, aunque esos números han ido fluctuando arriba y abajo, sin dar tregua y llevándose a muchísimas personas como víctimas de este ataque microscópicos y letal del que aún no nos hemos librado.
Y  me temo que la idea no se ha conseguido del todo, que lo único en  lo que se ha avanzado es en que hay más personas vacunadas con alguna dosis y que eso hace que poco a poco vayamos avanzando hacia la denominada “inmunidad de rebaño” que nos permitirá sentirnos más seguros que hasta ahora, sin que eso quiera decir que se haya derrotado al virus, sino que lo que se hace en tenerlo más controlado.
¿Más controlado? Pues lo cierto es que, viendo por los medios de comunicación algunas imágenes de actitudes irresponsables, de muchísimas concentraciones de gente celebrando el final de esta etapa, sin utilizar la salvadora mascarilla y sin guardar ningún tipo de medidas de seguridad, no parece que sea un objetivo que se logre pronto, pues, habrá que esperar otros veinte días, al menos, para ver si la opción que se ha tomado, es o no la correcta, y si no habrá que volver a decretar otra alarma, que sin duda hará que el verano que ya está próximo sea también otro verano perdido, no solo para todos como posibles bañistas, sino para nuestra principal  fuente de ingresos como país de TURISMO. ¡A esperar toca!

sábado, 8 de mayo de 2021

CAMPO Y CIUDAD (II).-

¡Venga María que ya he regado la puerta! ¡Saca las sillas de la salita y ponlas en la acera!
¡Hoy ha hecho un calor tremendo y ya es hora de sofocarlo a la fresca de lo regado!
Pásate por casa de Julia y dile que la esperamos a ella y a su hermana, pero antes, saca también la  mecedora por si se viene su madre. Era la voz de Marina a su hija Carmencita.
Así podía comenzar una media tarde cualquiera en cualquier calle de cualquier pueblo, hace unos 50 años.
Era la hora de charlar con los vecinos, de compartir las inquietudes y de contar los momentos vividos a lo largo del día, era la hora del reposo y repaso.
Rara era la calle que no tenía un punto de reunión cada tres o cuatro casas y en las que la convivencia vecinal estaba por encima de las disputas o regañinas a los más pequeños, que habían estado jugando en esa calle, a la pelota (de goma que era la que había, nada de las de reglamento) un rato antes y que con cierta asiduidad golpeaban con ella, tanto paredes, como puertas o incluso ventanas, llegando hasta la rotura de algún cristal que no estuviese protegido por las humildes (a la vez que preciosas) rejas de forja.
No había nada que criticar, si alguna persona mayor de la calle o que por ella pasase, le había llamado la atención a un o unos pequeños, pues se daba por sentado que si lo habían hecho fue por un motivo a todas luces, educativo.
Reunidos en torno a un zaguán y con un botijo en el centro, sin miedo al paso de los coches, pues eran pocos los existentes y de transitar muy lento, porque los conductores eran conocedores de que en la calle no solo estaban o iban ellos, si no que era de todos y por todos podía ocuparse, respetando mutuamente, su uso y disfrute.Tras dos horas de animado coloquio, solo interrumpido por  las consabidas fórmulas de saludo y cortesía que se intercambiaban al paso de cualquier persona, llegaba la hora de preparar la cena y con un “hasta mañana, si dios quiere”, se levantaban las personas, se recogían las sillas y se regresaba al interior de las casas.
HABÍA SIDO UNA BUENA TARDE SIN DUDA. Y habían quedado temas pendientes para continuar otro día más.

lunes, 3 de mayo de 2021

CAMPO Y CIUDAD.- ( I )

Pudiera parecer el título de un programa rodado para la televisión, o incluso para una radio de corte ecologista; pero nada más lejos de la realidad,  solo espero  reflexionar sobre algunas de las diferencias que conlleva la vida, según el sitio que se elija para vivir (o que no se elija, sino que se imponga por la falta de recursos).
Asistimos cada día a noticias que nos hablan de esa España a la que llaman “vaciada”, esa España de pequeños núcleos urbanos (pueblos, aldeas, pedanías, concejos…) que han pasado de estar habitados a ser como lugares fantasmas, donde nadie habita o si lo hacen, apenas son dos o tres vecinos los que cruzan sus calles; y en su momento eran lugares ocupados, con vida, y donde por sus calles  los chiquillos jugaban y sólo bastaba con sacarse unas sillas a la puerta de las casas para encontrarnos con los vecinos y organizar una especie de tertulia sobre “cosas y casos” podríamos decir, pues era el momento de compartir todo, desde un pensamiento para debatir a una jarra de buen vino a la que acompañaba los típicos productos de la matanza realizada  ese año. Eran pocos los vecinos, todos se conocían y entre todos se ayudaban y llevaban su pueblo adelante con dedicación, en términos generales, a la agricultura y la ganadería en libertad de ganado vacuno, caprino u ovino. No había fábricas cerca, y es ahí donde empiezan a surgir los primeros movimientos hacia la ciudad. Los primeros movimientos hacia una despoblación, hacia un vaciado del pueblo. La creación de nuevos puestos de trabajo, trajo consigo que los más jóvenes fueran a buscar una forma de vida diferente a la que estaban acostumbrados. Los de mayor edad, no estuvieron dispuestos a cambiar sus hábitos y rutinas y mucho menos quisieron enfrentarse a un cambio de forma de vivir, serían ellos los que permanecerían, pero, al ir faltando la juventud, esos pueblos fueron perdiendo la posibilidad de progreso y empezaron a entrar en retroceso.
Hoy se empiezan a hacer llamamientos para que no se pierdan más.  (continuará)

martes, 27 de abril de 2021

ENTRE NUBES Y CLAROS.-

Así podríamos decir que va transcurriendo la vida de cualquiera de  nosotros, entre nubes (malos ratos) y claros (buenos).
Pero estos movimientos de la vida, se han repetido durante toda la pandemia que llevamos vivida; no ha dejado de ser un conjunto continuo de nubes y claros, de altos y bajos, de medidas de restricción y de apertura, de imaginar una salida y al día siguiente, olvidarse de tal circunstancia.
Esta dualidad que nos acompaña siempre, es la que nos permite que en los momentos más difíciles, antes de hundirnos del todo, podamos buscar la tabla de salvación necesaria. Y esa tabla de salvación, unas veces se presenta bajo ayudas de miembros de nuestra familia, otras de amigos más cercanos o íntimos e incluso a veces, cualquier acción que vemos al pasear por la calle, y a la que no le damos importancia a primera vista, pero con el paso de las horas, hace que reflexionemos nosotros mismos y salgamos a flote.
Nubes y claros, típico tiempo de primavera de este mes de abril que está haciendo honor al refrán que dice: “en abril, aguas mil”.
Tiempo también de lo que los antiguos llamaban “resentires” (que era sentir dolor o molestia en alguna parte del cuerpo, a causa de alguna dolencia o enfermedad pasada) en sus heridas o cicatrices, en sus antiguas “quebrancías”, en sus “coyunturas”…en definitiva era tiempo de dolencias dormidas con un mejor tiempo, que está próximo a llegar y despiertas con este. Un recuerdo para todos nuestros mayores.
Bueno pues, seguimos adelante y no olvidemos que vivimos “entre nubes y claros”.


jueves, 22 de abril de 2021

¡ASÍ NO, EUROPA! ¿NO?.-

 La noticia de hoy, no deja de sorprenderme y creo que no soy el único al que le ocurre.
Según fuentes bien informadas (como siempre), el Centro Europeo de Control de Enfermedades se está planteando dar ya el paso a que podamos ir pasando a una normalidad más avanzada y para ello piensan en la posibilidad de que dos o más personas, puedan sentarse en la misma mesa, sin utilizar la “molesta y protectora” mascarilla; eso sí, ambas tienen que estar vacunadas e incluso, pueden sentarse con alguna otra que no esté vacunada, siempre que no sea personal de riesgo.
Bueno, todos estamos esperando que esto pueda ser y que no tengamos que usar ese protector que hasta ahora ha sido obligatorio, al menos en España, pero, con un índice tan bajo de población vacunada, parece un poco precipitado que esto se pueda hacer realidad.
Imaginemos, por un momento, que esto ya fuese posible y que un día cualquiera en una terraza cualquiera de un bar en el que estamos tomando un café o  una cerveza con el consabido quítate la mascarilla para beber y ponte mascarilla entre trago y trago, se sientan a nuestro lado, en mesa contigua, dos personas que no usan mascarilla y vienen a “cara descubierta”, el camarero les pide que se pongan las mascarillas y ellos alegan que ya están vacunados y que no es obligatorio en su caso..…¿Estamos pensando todos lo mismo?  ¿Cómo sabemos que eso que dicen es real? ¿Quién controla que de verdad estén vacunados? ¿Habrá un carnet acreditativo de tal condición o hemos de darle a su palabra el valor de ley? ¿Y si hago lo mismo, aduciendo que también es ese mi caso?
¡Difícil, muy difícil se  ve desde la barrera, que eso se pueda controlar! Y no es que eso cree diferencias entre vacunados y no vacunados, que también las crea, sino que tampoco  la vacunación por territorios va al mismo ritmo y tiempo, por lo que no habría  igualdad en la norma y su aplicación.
Todos estamos deseando ya la llegada de ese día en que las mascarillas no sean obligatorias, pero cuando el motivo sea, que hayamos alcanzado la vacunación del cien por cien de la población.

jueves, 15 de abril de 2021

DESCONCIERTO.-

Es lo que sentimos cuando algo llega a nosotros de manera contradictoria o de forma que no entendemos por las reglas básicas del entendimiento.
Llevamos meses en los que asistimos a una serie de altibajos, como si de una montaña rusa se tratara, en los que los datos de los contagiados, de los ingresados y los que peor suerte corren, los de las ucis. se modifican a diario y vemos atónitos como las medidas de confinamiento o de salvaguarda, también varían y lo mismo nos podemos sentar en una terraza de bar seis personas en una misma mesa, que pasamos a poder solo cuatro, que en el interior de restaurantes se puede estar con aforo limitado y sin acercarse a la barra, que depende de qué horas parece que el “bicho” es menos bicho, que la mascarilla es obligatoria en todos los lugares donde no se pueda guardar los dos metros de separación entre personas, que aunque haya esa separación es obligatoria, que lo mismo aunque vayas por medio del campo, solo o con la única compañía de la persona que convive contigo bajo el mismo techo ( por cierto sin mascarilla, porque para eso es tu casa) también es obligatoria….
Lo mismo que eso ocurre, también los datos de la IA (que no se trata de ningún rebuzno, sino de la Incidencia Acumulada) fluctúan, y lo mismo un día estamos dentro de la zona de “relativa tranquilidad” que al siguiente, nos encontramos con que el colapso de las Ucis es inminente debido a que la curva de contagios va en ascenso.
La culpa, pues unas veces se le echan a una cosa y otras a otra. Esta vez, parece que la culpa ha sido la semana santa y , claro, con una movilidad prohibida entre territorios, y que la única opción era pasear por las ciudades, pues parece que eso ha servido de resorte para subir las cifras (cuestión inexplicable). Sea como sea y que además las vacunas no están llegando en la suficiente cantidad y rapidez necesaria para irnos protegiendo, es muy normal que estemos desconcertados. Aun así, vamos hacia adelante y a ver si nos aclaramos poco a poco.

martes, 6 de abril de 2021

FRUTAS NUEVAS.-

Hace ya bastante tiempo que nos hemos  acostumbrado a consumir, un tipo de frutas que eran desconocidas hasta hace poco por estos lugares.
Recordaremos que en nuestra comunidad, hasta hace poco tiempo, las frutas típicas eran: las naranjas (tanto de zumo como de mesa), las uvas, los melones, sandías, melocotones, ciruelas, albarillos, membrillos, peras y manzanas, mandarinas y clementinas, dátiles, plátanos, madroños, piñas, brevas, higos, cerezas. Eran las frutas más habituales en nuestros postres.
Hoy, la gama de frutas donde elegir ha crecido aún más y se han incorporado muchas de las llamadas frutas tropicales, que se adaptan perfectamente a nuestra climatología y a las que ya tenemos como propias también; podemos nombrar  al mango, la papaya, la chirimoya, el kiwi, la guayaba, el aguacate, el mangostán…otras son tan exóticas que apenas si se venden en las fruterías, y solo se encuentran en alguna más selecta: phisalis, pitaya, litchi, kumquat…
Nuestro clima mediterráneo ha hecho que en zonas de la costa granadina y también de la Axerquía malagueña, se encuentren muy bien adaptadas,  plantaciones de estos nuevos frutales, tan desconocidos hace apenas 20 años, pero a su vez, hoy tan integrados en nuestra ingesta cotidiana.
Muchas son las variedades frutícolas que nuestros campos nos ofrecen y sin duda, muchos los nuevos sabores que aún nos quedan por descubrir. No solo los que cultivamos en nuestro territorio, sino que desde lugares más remotos, también podemos degustar, al estar el comercio internacional  tan implantado en nuestra sociedad.
Ahora con la llegada de la primavera y verano, las frutas son tan necesarias como un buen gazpacho.

martes, 30 de marzo de 2021

¡UFFF, TORRIJAS!.-

Si hay un tiempo especial para algunos dulces, es esta semana, que se conmemora la Semana Santa.
En casi todos los hogares, se solían hacer los pestiños, las magdalenas y ¡cómo no!, las torrijas.
La torrija, es la que hace congregarse en torno a una mesa, a eso de la media tarde, junto a una taza de café y nos permite dar rienda suelta a una distendida charla acerca de lo que nos ha hecho ya perder dos años de procesiones y de cultos de hermandades y cofradías.
Ir a visitar a los “cristos y vírgenes” a sus templos y a la salida, en la cafetería que más a mano nos pille, podremos deleitarnos con ella. Eso sí, aprovechemos pues suelen ser dulces de temporada (menos en EEUU).
Torrijas, también llamadas tostadas francesas, y que han ido evolucionando desde su forma más tradicional a las modernas, con nuevas tendencias, referidas ya a su elaboración con chocolate, miel e incluso las de tipo vegetariano, que sustituyen la leche de vaca por la de soja.
El término torrija, como rebanada de pan mojada en leche era ya conocido desde tiempos de los romanos y es en la edad media donde ya se le conoce con el nombre francés “tostées dorées” (pan dorado o frito) o “pain perdu”, que hace referencia a que se realizaban con el pan duro.
Sea como fuere, lo cierto es que durante esta semana, podemos tomar, en cualquier terraza de cafetería andaluza, un magnífico café con una torrija, que nos dará energía para continuar con nuestras tareas diarias.  Por cierto, algunos lugares sirven torrijas especiales para diabéticos, para que nadie se prive del placer de su degustación.
Pues como no podemos salir a ver procesiones, una buena torrija a media tarde, nos traerá  recuerdo a flor de azahar e incienso, que son  los olores que deberían imperar en estos días, si las circunstancias fueran las de “anterior normalidad”.
Por cierto, en León, se celebra anualmente un Concurso Nacional de Torrijas (para profesionales) desde el año 2013, organizada por la Academia Leonesa de Gastronomía.


miércoles, 24 de marzo de 2021

UNA LARGA NOCHE.-

No habían pasado ni diez minutos después de haberse acostado cuando, de repente y sin saber por qué, un ruido o algo similar, le hizo volver a despertar de su sueño y ponerme a dar las consabidas vueltas en la cama , de cuando uno no puede volver a dormirse
Es en estas circunstancias cuando empiezan a surgir esas dudas y preguntas que durante el ajetreo diario, no asoman al pensamiento. Y es también entonces, cuando reflexionas sobre la realidad de lo que te ha tocado vivir.
¿Cómo es posible que un turista alemán (por ejemplo) pueda salir, no solo de su Lander (región) sino de su país y venirse a pasar unos días de vacaciones a nuestras queridas islas y playas?
Y en esas mismas fechas, ¿un español, en su propio país, no pueda ni salir para acudir a relajarse a una playa limítrofe o simplemente a ver a su familia que está afincada, en la provincia de al lado y a la que lleva tiempo sin poder visitarla?
¿No parece ese un pensamiento lógico y  una norma un poco incongruente?
A veces se para  uno y  piensa ¿Cuál es el tipo de reloj que tiene el virus?, que sabe diferenciar si las personas están sentadas en la terraza de un bar a las 18 o las 20 y así, contagiar o no a esas personas, según la hora que sea.
¿Por qué motivo unos países han vacunado ya a la  mitad de  su población y otros sin embargo, aún no han llegado ni al 10%, siendo de la misma Europa?
No hay festejos de semana santa tampoco este año, para evitar aglomeraciones y movilidad de personas por nuestro territorio, pero si hay una final de una copa de futbol, nos plantean que puedan acudir unas 5000 personas, como ya ocurriese en el famoso concierto de un muy conocido cantante setentón.
En fin, que verdaderamente uno no sabe exactamente, en qué criterios se basan los “expertos” que aconsejan a los políticos. Seguro que serán los más razonables pero, también es verdad que vendría bien  un poco de mayores explicaciones. Lo dicho, una larga noche.

martes, 23 de marzo de 2021

MEMORIAS (II).-

¡Seguro que algunos aún recuerdan aquellos inviernos en los que empezaba a llover allá por el mes de septiembre y casi que no paraba hasta pasar abril!
Claro que lo recordamos, era aquella época en que llegaban a España, y todos teníamos, unos impermeables de plástico azules oscuro, con una gorrilla a juego(los de hombre) o con capucha o pañoleta triangular (los de las mujeres). Eran esos impermeables que se ceñían al cuerpo con su cinturón y que solían tapar hasta la espinilla, que era la altura a la que empezaban las famosas botas de agua o katiuskas (llamadas así por la obra lírica “Katiuska, la mujer rusa” del maestro Sorozábal en 1931), y de las que cualquier persona solía tener un par. Con tal “equipación”, los niños y menos niños, estábamos más que preparados para meternos o incluso saltar en los numerosos charcos que por aquella época se formaban en las embarradas calles, aún sin asfaltar en muchísimos lugares y que servían de juego y distracción de camino al instituto o de vuelta a casa. No podemos olvidar que también algunos portaban paraguas (eran los menos, porque nos gustaba sentir la lluvia caer por nuestras mejillas).
Eran años de mayor cantidad de lluvia que ahora , eran años de pantanos llenos, tanto que se construían más y más para poder embalsar esa agua y que no hubiera ningún tipo de restricciones para su uso, tanto en la vida rural como urbana.
El Cambio climático, trae como posible consecuencia que llueva menos tiempo y en menor cuantía, pero eso no impide los recuerdos aquí expresados y el deseo de que con este año de parón, la naturaleza se haya repuesto de los continuos maltratos a los que cada día la sometemos.

sábado, 20 de marzo de 2021

UNA NUEVA PRIMAVERA.-

Eso era lo que esperábamos hace un año cuando todo empezó. Llegó por marzo, el confinamiento y en marzo estamos, aunque nos cueste creerlo, ha pasado un año ya.
Aquel año, era lógico esperar que la primavera no sería muy agradable y que lo que le continuaba, tampoco.
Hoy, puntual a su cita anual, acaba de entrar de nuevo en nuestra vida. Y haciéndose notar, con una bajada de temperatura muy notable y unas ráfagas bastante desagradables de aire, que han hecho que las terrazas de bar, deseosas de clientes desde hace mucho tiempo, hayan vuelto a quedarse a media ocupación, y eso si han tenido suerte.
La primavera, es verdad que todo lo altera, pero la muestra ha sido en la temperatura, llegando a traer de  nuevo nevadas en lugares no muy habituales.
Una nueva primavera se nos presenta y con ella llega también la necesidad de ir vacunando cada día a más personas, pues no podemos permitirnos ya nuevas olas de contagio de la pandemia, ni por salud (ya sea física o mental) ni por economía (familiar, nacional o mundial).
Pocos recordaremos que es el equinoccio de primavera el que ha dado lugar a que la ONU declare al 20 de Marzo, como Día Internacional de la Felicidad. Y hablando de ella, recordar que según algunos estudios realizados en este año de pandemia y de restricciones a la movilidad, más de la mitad de los españoles nos sentimos felices en nuestra casa y la valoramos más como bien a proteger y disfrutar.
Pues lo dicho, una nueva primavera, una más, llena de deseos y de pensamientos positivos, eso es lo que su luz nos produce (aunque sin vacaciones ni procesiones de Semana Santa). 



 

miércoles, 17 de marzo de 2021

RÁPIDA ADAPTACIÓN.

Es curioso y me llama la atención el comprobar la rápida adaptación que las personas mayores han realizado a lo largo de este último año para poder estar en contacto con sus  seres más queridos, para poder verlos, aunque fuera en la distancia y así poder hablar cara a cara a pesar del distanciamiento y de las restricciones.
Apenas han tenido tiempo para comprender la forma en que se puede hacer una videoconferencia por Whatsapp. Fueron unas clases contrarreloj y algunos casi partiendo de cero. No importaba equivocarse o no, las llamadas la realizaban otros y al finalizar, colgaban también otros. Ellos, solo tenían que saber descolgar para estar en línea. (esa era la frase mágica que hacía que muchos de ellos perdieran el miedo que les daba sus equivocaciones)
¿Quién de nosotros no conoce a alguien a quien le haya costado mucho el adaptarse a llevar consigo un teléfono móvil en su bolsillo?
Nuestros mayores han estado acostumbrados a que las llamadas se realizaban a través del teléfono fijo, ese que estaba en todos los hogares antes de la invasión de la fibra y sus móviles, ya que casi siempre estaban en casa a la hora que les llamaban sus hijos o sus hermanos o demás familiares o amigos. La telefonía móvil, ha costado un sobreesfuerzo para muchos de ellos, pero si además del normal uso de la línea telefónica, le añadimos el Whatsapp y sus videollamadas , ese sobreesfuerzo llega casi a extremos de hándicap casi insuperable, pero eso, CASI, porque no ha ocurrido, sino que se han adaptado rápidamente.
Admiración, es lo único que siento por estos nuestros mayores, tan resolutivos y con tantísima capacidad de aprendizaje todavía. Todos deberíamos seguir su ejemplo una vez más. 


jueves, 11 de marzo de 2021

GAMA DE VERDES.-

Ayer tuve la ocasión de volver a hacer unos pocos kilómetros conduciendo  por carretera.
Nada de especial tiene lo que hasta ahora he escrito (bueno, quizás con la falta de movilidad por la pandemia, sí que sea algo especial) es más, es algo que millones de españoles hacen cada día, pero no todos los días ni todos los españoles, disfrutamos de las inmejorables vistas que nos brinda la carretera, o mejor dicho aún, los laterales de nuestras carreteras.
Es el mejor mes para apreciarlo. Hablo de esa inmensa gama de verdes y ocres que se desperdigan por el horizonte, a veces en cuadrículas que nos recuerdan a un tablero de ajedrez, añadiendo a la ruta esa oportunidad de recrear nuestros ojos con la mirada de un paisaje tan bien dibujado, como lo hace la naturaleza y la mano del hombre cuando trabaja a su lado.
Amarillo y azul, son necesarios estos dos colores básicos, su unión,  para lograr el color secundario verde, que a su vez es el complementario del rojo. Eso es principios de pintura y de mezclas de colores primarios. A partir de la cantidad de color amarillo con el que mezclemos el azul o viceversa, obtendremos una amplia gama de “verdes” de muy diferente tonalidad, y  entre los que podíamos nombrar a modo de ejemplo: verde lima, verde chartreuse, verde puro, verde primavera, verde cian, verde menta, verde agua, verde mar, verde turquesa, verde trébol, verde pino, verde botella, verde oliva, verde manzana, verde pistacho, verde helecho, verde musgo, verde espinaca, verde bosque, verde claro, verde oscuro, jade… y así podríamos seguir, según fuera la cercanía al azulado, al amarillento e incluso al grisáceo de  nuestra variedad de verde.
LA NATURALEZA, nos brinda ahora la opción y oportunidad de contemplar en todo su esplendor la más variopinta gama de este color, al que las personas daltónicas confunden y no pueden identificar.
Es el verde un color tan natural, que es fácil encontrarlo con sus diferentes tonos, hasta en infinidad de banderas de países, y también en comunidades (Andalucía, por ejemplo).
Un simple paseo, ahora ya a pie, nos permitirá disfrutar de este maravilloso manto que cubre ahora el campo. Junto a él, ya se empiezan también a asomar otros colores típicos de principio de la primavera, lirios morados, campanillas amarillas, manzanilla de los campos blanca y amarilla, colza amarilla, amapolas, jacintos, romero, tomillo, lavandas…¡TODO UN ESPECTÁCULO! y gratuito.

  

lunes, 8 de marzo de 2021

Y EL 9 DE MARZO ? .-

El día 8 de Marzo, todo el mundo recuerda que es el Día Internacional de la Mujer y que por tanto, hay que celebrarlo con todo tipo de muestras, y no solo con manifestaciones (pues dadas las circunstancias de este año, con el COVID aun danzando suelto, mejor no realizarlas). Pero sí se seguirán realizando acciones que permitan visualizar tal acontecimiento, pues, para más de la mitad de la población mundial, que son las mujeres,  es un día para celebrar, para reivindicar, para seguir buscando nuevas metas y rompiendo techos que impidan la igualdad en derechos tanto de los hombres como de las mujeres.
El 8 de Marzo, es solo un día de referencia,  y ello debido a una resolución de 1910, adoptada por unanimidad en la II Conferencia  Internacional de Mujeres Socialistas a las que asistían más de un centenar de mujeres en representación de 17 países, y que fue propuesta por la alemana Clara Zetkin.
Pero…¿Qué pasará el 9 o el 10 o el 11 o cualquier día de cualquier mes del año? Esos días ¿Ya no serán días de reivindicación, de manifestaciones o de celebraciones? ¿Qué tendrán de diferente al día 8? ¿Por qué se celebra sólo el día 8? Pues que esos días y todos los demás días del año se han de seguir tomando medidas por los poderes públicos que tiendan a esa verdadera equiparación entre hombres y mujeres y nos convierta a todos en PERSONAS.
Debemos felicitarnos todos, por los innumerables avances que desde 1910 a nuestros días ha habido, pero, sin duda alguna, hay que seguir avanzando. Porque no podemos olvidar que para que  una sociedad sea más justa y avanzada,  todos y cada uno de sus asociados, han de tener los mismos derechos y libertades, sin olvidar que también tendrán los mismos deberes.

lunes, 1 de marzo de 2021

MEMORIAS.-(1)

Es bonito recordar situaciones, de cosas que en nuestra infancia eran diarias y casi generalizadas.
Los que ya rondan o hemos pasado la sexta decena de vida y tuvimos la suerte de haber podido disfrutar de una infancia en algún pueblo, recordaremos algunas si no todas estas situaciones sobre las que voy a reflexionar.
Casi siempre, estos casos se daban en la llamada “casa de la abuela”, esa extensa casa que solía tener un primer patio dedicado a las macetas y su cuidado y un segundo patio que daba para tener una pocilga o cochinera, donde engordar a  un lechón para la época de la matanza, un gallinero en el que unas pocas gallinas con un gallo, nos surtían de los huevos que fritos con ajitos acompañarían, a esas humildes y sabrosísimas patatas del huerto, propio o bien del de algún vecino y unos pimientos también fritos y colocados sobre trozos de  hogaza de ese pan casero que aguantaba tres o cuatro días sin apenas ponerse duro.
Quedaba también una zona (solía ser la zona de la solana del patio) para colocar en ella, el típico barreño de zinc, digno sustituto del lebrillo gigante de barro, a medio llenar de agua y que desde por la mañana, comenzaba a  apropiarse de grados centígrados solares para que, llegada una determinada hora, sirviera a modo de bañera para la casa, en la que no había aún ni agua corriente, ni mucho menos lo que hoy llamamos cuarto de baño o de aseo, por lo que a veces, junto al gallinero, solía salirse a hacer las llamadas “necesidades” aunque de  la  misma época, la querida “escupidera”(mejor llamada orinal) impidió más de un paseo al segundo patio en horas intempestivas.
En fin, solo son recuerdos de momentos de vida, que quedan en la mente archivados para siempre.

jueves, 25 de febrero de 2021

HOMBRE , ANIMAL Y PIEDRA.-

Una vez más, creo que las frases que desde antiguo oímos, son las más acertadas para cada cotidiana  situación. Hoy me quiero referir a esa que dice “el hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra”. Y ya puestos, más veces.
Era el mes de Marzo del año pasado, cuando en su día 14, se nos confinó a todos los españoles porque había una pandemia que, poco a poco hemos ido viendo cómo ha actuado y la cantidad de problemas que nos está aún dando,  no solo por el elevado número de bajas que ha producido (muertos), sino por el montón innumerable de afectados (heridos tanto físicos como psicológicos) que ha dejado y que, si no lo remediamos, podrá seguir dejando.
El año pasado uno de los acontecimientos últimos que se celebraron, antes del confinamiento, fue el que tenía lugar como reivindicación de los derechos de las mujeres, en las manifestaciones que, no sólo en Madrid se realizaron, sino en el resto de comunidades españolas y que fue(como siempre ha sido) el 8 de Marzo. Hubo concentraciones enormes de personas que, en jornada festiva, tuvieron la oportunidad de exponer sus opiniones (cosa plausible, sin duda), pero que también, pudieron ayudar a que el “bicho” encontrase un buen lugar de propagación desmesurada.
Hoy, un año después, de nuevo planteamos la posibilidad de nuevas manifestaciones del mismo tenor; HOY que la tercera ola de la pandemia, parece estar bajando a los niveles deseados, que los hospitales poco a poco empiezan a retomar su normalidad y a no tener TAN saturadas sus Ucis, hoy que nos planteamos que quizás en algunas partes de España, se puedan permitir la apertura de bares o la reunión de familiares en un número de 6 personas, o incluso el desplazamiento entre comunidades por motivos justificados, hoy que aún sigue vigente el toque de queda... HOY precisamente, se andan programando las concentraciones para manifestarse en una nueva celebración del 8 de Marzo. Eso sí, con un número no superior a 500 (¡menos mal!).
Y ahora es cuando viene la validez de la frase porque ¿quizás, volvamos a tropezar otra vez, en la misma piedra? La anunciada cuarta ola, podría estar a la vuelta de la esquina.

sábado, 20 de febrero de 2021

CARACOLES.-

Un año más, como si de una noria se tratase, vuelve el mes de febrero con una tradición muy de nuestra Córdoba, los tradicionales  puestos de caracoles. Quizás, tras la floración de los almendros, sea ésta la segunda pista de que la primavera se acerca y lo hará el 20 de Marzo, un día después de celebrarse San José.
La siguiente pista que no dejará lugar a dudas, será la llegada de las primeras procesiones, aunque este año, como casi todas las hermandades y cofradías ya saben, no las habrá.
Como he dicho, esta tradición tan cordobesa ha ido en aumento (como la de puestos de castañas asadas) y lo que empezara con unos 4 o 5 puestos callejeros de venta de caracoles, hoy su número ha ido creciendo y raro es el barrio que no cuenta con alguno o algunos. (No voy a poner yo un listado de posibles puestos, porque quedan reflejados en este ENLACE.
De igual manera, si originariamente la venta se limitaba a los “chicos”, guisados y servidos en su típico caldo, hoy han ido aumentando las especialidades y desde la “cabrillas” (gordos) en salsa de tomate a las cocinadas con salsa de queso roquefort, o en salsa de almendras, o en salsa de la abuela, o en salsa picante (picantones) y casi con todas las salsas que un gourmet pudiera desear, hoy se pueden encontrar en ellos.
Llega la temporada de los caracoles, y lo que  años atrás eran pequeños charnaques para venta y llevada a la casa, hoy se han convertido en auténticos lugares similares a bares, donde además de los mencionados caracoles, también podemos pedir la bebida para su acompañamiento e incluso, sentarnos en las mesas que a modo de terraza de bar, les rodean.
Pues, lo dicho, llegada la temporada, ¡que aproveche!.  

 

viernes, 19 de febrero de 2021

SAN ÁLVARO.-

Quinientos noventa y un años han trascurrido desde que naciera ALVARO López de córdoba y Carrillo este Beato (que no santo), desde 1714, cordobés y que se bautizó en la céntrica iglesia de San Nicolás de la Villa, es hoy el patrón de las Hermandades y Cofradías de Córdoba.

Ya que no vamos a poder disfrutar de nuestras procesiones en esta Semana Santa, bueno es tener un recuerdo hoy, onomástica de todos los “Álvaros”, a este Beato tan unido a nuestra extraordinaria tradición, y a cuya devoción se debe también la famosa Romería de Santo Domingo, que los cordobeses realizan en jornada festiva  al Santuario de Scala Coeli, y recordar así el milagro de este Beato Álvaro, que moriría tal día como hoy, a los sesenta y pocos años.

Para ampliar conocimientos, a quien lo desee, les dejo este enlace. “San Álvaro de Córdoba”

miércoles, 17 de febrero de 2021

CAMINANDO.-

Eran las siete de la mañana, el estridente zumbido de una alarma empezaba a adueñarse poco a poco del espacio de la habitación.
Por un momento, no recordaba que la había activado yo mismo en el móvil, para recordar que hoy era el día que habíamos señalado los amigos para celebrar el final del confinamiento, con una ruta de marcha a través de nuestra sierra y en contacto con de la naturaleza.
Era ya hora de olvidar todo lo que hemos pasado durante este más de un año último.
Habíamos quedado a las ocho menos cuarto para, con dos vehículos, desplazarnos por la carretera de las ermitas de nuestra ciudad y, una vez aparcados, realizar un recorrido que nos haga reencontrarnos con el sol, el aire libre, y esos olores que la sierra brinda en estas fechas primaverales, con los nuevos brotes de sus encinas y los alcornoques junto a los quejigos y a los acebuches.
Andando por los múltiples senderos que parecen peinar la zona, hemos de tener cuidado con las atrapadoras zarzas que se mezclan con el matorral típico de monte bajo, los abundantes madroñales (acusados por su poder alcohólico) y los majoletos o majuelos cercanos a los arroyos, que dejaron hace tiempo de servir de alimento denominado manzanita de pastor, para convertirse en simple, pero llamativa, planta ornamental.
La yedra (hiedra) se apodera también de los troncos de algunos árboles que ven como invaden su espacio. Y todo ello lo pensaba, mientras recibía, con agradable sensación, una resucitadora ducha que me haría afrontar la cotidiana realidad.

viernes, 12 de febrero de 2021

ATERRIZANDO EN MARTE.-

Ya estamos casi a la mitad de febrero y empezaremos a oír nuevas noticias sobre las tres naves terrestres que están entrando ya en la órbita de Marte (desde donde la “Curiosity” ya nos envía fotos desde el 2011)
Pronto sus nuevas fotos nos harán pensar que va siendo hora de reservar un hueco en alguno de los próximos vuelos que se empezarán a ofertar para ir de visita, a ese cuarto planeta que parece será el nuevo lugar donde empezar una colonización y no está ya tan lejano, crear nuevos asentamientos
Si desde hace nueve años ya se están estudiando las fotografías y tras ese estudio se decide mandar tres nuevas naves,  nada menos que de las máximas potencias terrestres (Emiratos, China y EE.UU.) es porque algo digno de investigar y de desarrollar, se habrá observado en ellas.
Marte será el primero de los Planetas en los que el hombre dejará su huella, y digo el primero porque la dejada ya en la Luna, no fue en un planeta, sino en nuestro satélite (de menor entidad).
Ahora, en lo que le queda a este mes, la llegada está ya asegurada.
No deja de ser algo contradictorio a la vez de estrambótico que cuando en nuestro Planeta se empieza a convivir con una grave pandemia de final incierto, estemos llegando a lugares tan remotos y “vírgenes” para hacer los correspondientes estudios medioambientales que, ¡quién sabe! si serán un posible futuro de esperanza
Ya no se habla de ciencia ficción en cuanto a los viajes espaciales, porque ya son una realidad.
Pues todo ello me hace recordar que ya en el pasado Julio , escribí también sobre este mismo tema  en un post que titulé: CARRERA A MARTE. (Por si alguien quiere releerlo, les dejo el link).

jueves, 11 de febrero de 2021

CRUEL AZAR.-

Azar.- Causa o fuerza que supuestamente determina que los hechos y circunstancias imprevisibles se desarrollen de una manera o de otra. Percance o desgracia imprevista.

 Pues así es, sin tener ninguna intención de jugar, todos, todos, estamos inmersos en este tétrico juego de azar en el que las papeletas o billetes son gratis, llamado Covid19 y en el que el sorteo es diario y a diferencia de la lotería convencional, ningún participante quiere que le toque, ni el premio gordo, ni los segundos premios, ni siquiera la pedrea.
Absortos nos quedamos al oír los datos del sorteo diario y ver como aumenta el número de participantes, y de cómo ello permite que los premios sean también más cada día.
Cruel, muy cruel esta lotería que nos está tocando jugar con participaciones no deseadas por ninguno.
Ahora es la hora de intentar ir desenganchando jugadores, para ello, se están ofreciendo diversos tratamientos, bajo el genérico nombre de vacuna y con diferente apellido, según de la familia a la que pertenezca y la clínica que la desarrolla (Pfizer, Astrazeneca, Moderna, Janssen, Novavax..)
Así es como vamos avanzando hacia el final deseado que haga que ese sorteo de juego o lotería de azar, deje de celebrarse en todo el mundo y se dé por exterminado.