jueves, 6 de agosto de 2020

SUBVENCIÓN YA ¿NO?.-

Esa palabra tan de moda últimamente, es hoy el tema de mi post. No estoy en contra de las subvenciones, (solo de algunas de las muchísimas existentes pero que no voy a detallar).  SI creo necesaria  una muy especial y que cada año se va haciendo más imprescindible, debido al ya, más que reconocido por todo  el mundo, cambio climático existente. Es el aumento de temperaturas tan desproporcionado que nos está haciendo en estos meses de verano el que obliga a los hogares del sur de España a gastar mucho más en la factura eléctrica del hogar familiar de lo que lo hacía años atrás y que resulta mayor esfuerzo  económico  que el que realiza una familia del norte por combatirlo.SI, me refiero a ese bien tan preciado como necesario en nuestra tierra, al AIRE ACONDICIONADO, pues solo gracias a él soportamos las temperaturas de hasta 44 o 45 grados de día y que no bajan de los 28 o 30 por la noche, lo que hace poco menos que impensable un sueño reparador que permita al día siguiente acometer de nuevo el soponcio y suplicio de toda una jornada de trabajo para muchos operarios que la realizan en la calle, al aire libre y no en oficinas o comercios con potentes y agradables (por necesarios) aires acondicionados. Este verano, ya está pasado, me dirán algunos  y puedo compartirlo porque ya mismo llegaran las primeras lluvias y con ellas, refrescará la atmósfera seguramente y dejemos de recordar esos calores pasados, pero si este año no ha podido ser, OJALA,  se empiece a estudiar por parte de quien corresponda, un tipo de SUBVENCIÓN o de rebaja a la factura de la luz, pues no es ya un lujo tener A.A., más bien es ya necesidad general y ante ese problema de excesivo gasto familiar, la ayuda estatal vendría muy bien. Que no pase con esto como con los colegios a los que nos ha costado más de 20 años de espera su climatización. SUBVENCIÓN YA ¿NO?    El enlace de hoy a la OMS.

https://www.who.int/globalchange/publications/heat-and-health/es/


miércoles, 5 de agosto de 2020

VISITANDO MONUMENTOS.-

Este estado de relax y calma que te da el estar sin un trabajo que te ocupe gran parte del día (JUBILADO) hace que tengas muchas horas para dedicarlas a aquello que verdaderamente querías hacer hace tiempo pero que por motivos laborales no podías, o que por irlo dejando aparcado, se ha acumulado en el tiempo y ahora es el momento de dedicarte a ello, me refiero a la visita a todos los monumentos que todas las ciudades de España poseen, por no referirme sólo a mi ciudad, en la que existen una gran cantidad de ellos.
Quizás no sean estos días los más propicios para ello, debido a las altas temperaturas que nos acompañan, pero tampoco es menos cierto que es todo un lujo y un placer poder hacerlo ahora que el turismo extranjero escasea en nuestra ciudad. Ir a un museo, visitar las ermitas, pasear Medina Azahara o acabar disfrutando de la quietud y la majestuosidad de las casi incontables columnas que sustentan los dobles arcos de nuestra colorida Catedral y cada uno de sus espacios, desde la originaria basílica visigoda de San Vicente, a la parte inicial de Abderramán I, la ampliación de Abderramán II y III, de Alhakén II y la de Almanzor , muestran con tranquilidad ese espacio monumental y silencioso, que se presta al menos a la meditación, si no al rezo. Su Capilla Real o la de los Villaviciosa, junto a la Capilla Mayor, nos hace descubrir un inmenso trabajo de esculturas y bajo relieves únicos y de los que poder contemplarlos de cerca, sin prisas, sin aglomeraciones, son poco menos que un lujo al alcance estos meses, de los cordobeses. Su campanario es un buen lugar para divisar toda la ciudad y el Patio de los Naranjos un buen espacio para descansar, antes de volver a buscar un nuevo sitio donde disfrutar y donde echar la vista atrás, que ahora que lo pienso, también puede ser el Museo Arqueológico. Otro día, le tocará al Palacio de Viana. Te dejo enlace a la web oficial de la Catedral.

lunes, 3 de agosto de 2020

¿SALVANDO AL TURISMO?

Que este año el turismo se ha hundido en nuestro país por culpa del coronavirus es algo que nadie pone en duda. Los llamamientos a que seamos este año los españoles los que salvemos de la hecatombe el negocio llegan de todos los lados posibles (gobiernos central y autonómicos, confederaciones de empresarios de la hostelería, ministros del ramo, agencias de viajes…) En algunos países europeos, se están empezando a poner en marcha ayudas para que se reavive este sector. Este fin de semana, me he querido acercar a la playa y pasar allí los dos días. Para empezar, quise reservar un hotel en la costa esos dos días, pensando que sería fácil pues no hay el turismo de otros años, pero se ve que todo el mundo había pensado lo mismo para ese fin de semana y fin de mes, pues era una odisea encontrar en las páginas habituales de búsqueda, alguno que estando cercano a la playa tuviera disponibilidad y  también un precio asequible a un sueldo medio español, era lo deseable para ayudar a levantar algo el sector turístico; pues ya digo, nada más lejos de la realidad. En los que había disponibilidad, los precios eran poco menos que exagerados y nada de económicos para ayudar a que el “turista español” pase unos días ayudando al resto de trabajadores de ese castigado gremio. 
El turismo, manteniendo los mismos precios o superiores a los de años anteriores e intentar que sin que vengan los de otros países europeos se va a obtener algún éxito, pienso (y seguramente que esté equivocado) que no es el camino más idóneo y que si se bajasen los precios y se hicieran más asequibles al sueldo medio actual y a la situación difícil por la que atravesamos sería más provechoso para todos y en verdad se podría “intentar salvar parte de los trastos” y no se haría tan duro lo que poca solución tiene ya a estas alturas de la temporada. Por cierto, un gran aplauso para los magníficos  profesionales que se desviven por hacernos más agradable nuestra estancia en los sitios vacacionales.

jueves, 30 de julio de 2020

NUEVAS PROFESIONES.-

No hace muchos días que se celebró la prueba de evaluación del bachillerato para el acceso a la universidad (Evau) y que arrojó los resultados que a tantos estudiantes les abrirán la entrada a una nueva etapa formativa académica que aún no tenían definida ni elegida y que a otros pocos  les ha cerrado las puertas a los sueños, a sus deseos de realizar los estudios de una de las llamadas carreras clásicas, y que tenían que ver con la rama sanitaria (medicina o enfermería…) o con las cambiantes leyes (derecho)  pues los resultados, aun habiendo sido muy buenos, no les dan la nota que se establece como “nota de corte” para poder realizar la matrícula soñada.( MEDICINA establecida en 12.100 puntos mínimos en Cataluña y más en el resto de España ENFERMERÍA con un 10.344. DERECHO 10.400. Son notas  altas, lógico si tenemos en cuenta la gran cantidad de estudiantes que realizan la prueba y que desean ser universitarios. 
Siguen demandándose mucho y por muchos estudiantes las ya mencionadas carreras universitarias, lo que hace que el listón se eleve a la exigencia de unas altas notas de media. 
Si las carreras de rama sanitaria tienen futuro (no nos olvidemos de los últimos acontecimientos y de lo poco preparados que nos han pillado) no es menos cierto que aparecen otras opciones para el mundo del trabajo futuro que aunque sea solo apuntar algunas, esperar que sea así entra dentro de la más pura lógica : Los relacionados con el mundo de la informática: la internet de las cosas y la inteligencia artificial (desarrolladores de aplicaciones informáticas, los expertos en ciber-seguridad, gestores de contenidos digitales, diseñador de videojuegos), los matemáticos, los entrenadores físicos, piloto de drones, coordinador de equipos sin olvidar que también seguirán siendo muy necesarias profesiones como cocineros, fontaneros, albañiles, camioneros, conductores de medios de transporte públicos. En definitiva, avanzamos pero sobre la base de lo que ya tenemos por lo que, un trabajo se puede tener de una profesión antigua o de otra moderna, todo depende de lo que cada persona prefiera ser.


miércoles, 29 de julio de 2020

JUGANDO.-

¿CÓMO pasábamos el tiempo antes, sin que hubiera teléfonos móviles y sin estar localizados cuando nos salíamos a  jugar a nuestra calle o a la de al lado?  Antes, y me refiero a no  hace más de 50 años, que aunque parezca una eternidad, pasan volando y se convierten en un medio siglo de innumerables avances científicos y tecnológicos, la mejor distracción estaba en la calle, con  los demás amigos-colegas de nuestra edad y que formábamos la savia viva del barrio, y con los juegos que a veces inventados, nos tenían entretenidos una buena parte de nuestro tiempo de ocio, Cuando no se sabía a qué jugar, siempre estaba aquello de  “a policías y ladrones”, donde la mitad de los que estuviéramos, eran policías que debían buscar a los ladrones que eran la otra  mitad y llevarlos a la imaginaria cárcel (trozo de pared) donde uno permanecía al cuidado de que nadie viniese a rescatar a los prisioneros y huyeran porque eso hacía que el juego se hiciera interminable. También, si se tenía la suerte de que alguno de los reunidos hubiese traído una pelota, se celebraban partidos de futbol con infinitos goles, pues cualquier tiro a puerta que pasase cerca de donde supuestamente se colocaba el portero, se consideraba gol, es lo bueno de tener porterías imaginarias que solo tenían como postes un par de piedras gordas que se movían a gusto del que ocupara la portería y que no tenía larguero por lo que la altura era la mejor opción para marcar. Y otras veces, sólo se aprovechaba para contar alguna historia que alguien había oído y que era todo un descubrimiento a nuestros ingenuos oídos y  cerebros de la época.  Se jugaba, se socializaba, se aprendía, se peleaba, se saltaba y corría por las calles del barrio, poco transitadas de vehículos pero más por un montón de ávidos chavales deseosos de distracción. No había smartphones pero la diversión estaba asegurada. Y cuando la noche empezaba a caer, todos sabíamos que era la hora de recogernos y volver cada uno a su casa, para cenar, acostarse  y soñar con que mañana habría más juegos de nuevo.


jueves, 23 de julio de 2020

CARRERA A MARTE.-


Hace tres días, las noticias se hacían eco de cómo los Emiratos Árabes Unidos, lanzaban con destino a Marte su sonda HOPE que fue puesta en órbita desde Japón y que tras recorrer los 495  millones de kilómetros que nos separan del planeta rojo, entrará en el mes de febrero en su órbita.
Hasta hoy los Emiratos no habían participado en la denominada “carrera espacial”. Pero si esto ocurría hace tres días, hoy mismo China ha lanzado su Tianwen-1, que también tiene como objetivo llegar a Marte en el próximo mes de febrero. Y por si esto fuera poco, también está previsto un tercer lanzamiento, a cargo de EE.UU. y con un nombre revelador “Perseverance” pues no olvidemos que desde 2011 ya está por allí la nave “Curiosity”.
Es lógico pensar que si estas tres potencias mundiales se van a tomar como objetivo la exploración del cuarto planeta, es porque esperan encontrar cualquier atisbo que nos permita creer que existe otro tipo de vida o que bajo otra atmósfera quizás, se realizarán experimentos que difícilmente se puedan realizar aquí y que es seguro que uno de ellos consistirá en cambiar el irrespirable dióxido de carbono de su atmósfera por oxigeno respirable.
Sea como sea, lo cierto es que parece que se empiezan a buscar nuevos lugares donde poder establecer colonias de personas del planeta tierra y quién sabe si a la vuelta de algunos años, no se realicen allí campañas de turismo similares a las que atraen hoy a nuestras costas, para pasar las vacaciones o de navidad o las veraniegas.  Al ritmo que esta humanidad y sus inventos avanza, no tendría nada de extraño que llegásemos a verlo.

miércoles, 22 de julio de 2020

SONIDOS SILENCIOSOS.-


Al igual que los silencios se oyen (aunque parezca antitético) algunos sonidos pasan en silencio o casi desapercibidos en nuestro diario transitar por la ciudad.
Todos podemos apreciar el escándalo de algunas motos-mosquito (mucho ruido para la poca potencia que desarrollan) o de los coches en paralelo por las grandes avenidas y los autobuses de viajeros, por encima de todos ellos sobresalen las estridentes sirenas de los servicios públicos de emergencias y de los cuerpos de seguridad. Todos ellos forman parte de nuestro consciente y habitualmente nos acompañan. Todos ellos suenan y se oyen desde la distancia, sin embargo, hay otros muchos que también están siempre formando parte del día a día pero de los que no somos tan conscientes. ¿Alguien oye el trisar de las golondrinas que anidan en cualquier alero de bloques de viviendas? O el piar estridente de los mirlos en los altos plataneros  de sombra, o el peculiar gemido de las tórtolas o el gorjeo o zureo de las palomas,  el chirrido de los grillos al anochecer, el susurrar de las abejas revoloteando por los flores de los arriates y parques, el graznido de algún que otro cuervo, el maullido de un gato, los ladridos del perro, el molesto zumbido nocturno de los  mosquitos…y podríamos seguir pensando en todos esos animales que conviven en la ciudad con nosotros, pero a los que apenas prestamos atención. ¿Y los sonidos del agua de las fuentes que tanto refrescan y que tan desapercibidos pasan? En definitiva, creo que deberíamos  pararnos en algún momento a observar un poco más todo aquello que llena de silenciosos sonidos nuestras ciudades.

domingo, 19 de julio de 2020

AMISTADES.-


A veces, nos acordamos, sin que para ello hagamos esfuerzo alguno, de personas que años atrás compartieron momentos de nuestras vidas y que desaparecieron de la noche a la mañana por motivos diversos pero  que los recordamos como si se tratase solo de ayer, como si solo hubiesen pasado unos días.
Ese acordarse, es fruto de la magnífica relación que en aquel momento se tuvo y que tan gratos recuerdos dejó en nuestra mente y por qué no decirlo, también algunas  veces, en nuestra alma. Si eso ocurre, es que verdaderamente hubo lo que denominamos una “sana y verdadera amistad”. Entrecomillo el término porque si digo amistad solo, pensamos en la que surge entre personas del mismo sexo pero no se nos ocurre pensar en el contrario y que esa amistad también pueda darse entre dos personas de sexo distinto. Tenemos asumido el concepto de amistad pero le ponemos trabas a pensar que entre un hombre y una mujer ese concepto sea posible, se pueda practicar. AMISTAD, es una enorme palabra que hace que nuestros recuerdos se transformen en cercanas realidades y que aceptemos la forma de ser de nuestros amigos/as aun a sabiendas que no todo de ellos sea positivo para nosotros pero confiando en que esas PERSONAS nos van a aportar alegrías, ánimos, risas, compañía, excursiones, viajes, consejos, charla…llegando a ocupar un espacio en nuestra vida de ese momento y que trascurrido el tiempo, recordamos y nos alegramos de que así ocurriera.
Un refrán dice que quien tiene un amigo tiene un tesoro y siendo eso cierto, no es la única frase para  definirlo. Os dejo un enlace : más frases célebres sobre la amistad.

sábado, 18 de julio de 2020

MENOS CALOR.-


Hoy el día nos ha dejado un poco de menos calor. Pasear por las calles es solo para atrevidos que sean capaces de respirar con la mascarilla puesta y a más de 40 grados en el ambiente o bien, esperar a las nueve o diez de la noche para poder hacerlo a tan solo 34 grados.
No, no es broma, es lo que en esta mi querida ciudad de Córdoba ocurre desde hace ya alguna que otra semana. Ya no es que el turismo no venga debido al virus (que también) pero es más bien porque con estas temperaturas no es posible realizarlo, la soledad de las calles, solo se rompe con alguien que a toda prisa pasa con uno de esos monopatines eléctricos, que según dicen no sobrepasan  los 30 km/h pero que pasan al doble de esa velocidad, y no precisamente con mucho cuidado de no atropellar a alguien, ya que ¡no abundan los peatones!
Calor, es lo que el día a día nos depara y con él, aumenta el consumo de electricidad, pues en las casas cada vez es más necesario tener el aire acondicionado funcionando y con ello, se dispara el precio que hay que pagar en cada factura mensual que junto al otro gasto extra del precio de las mascarillas, van mermando los ahorros (si es que se tienen) familiares. Y aún hay quienes apuntan a subir impuestos para poder recuperar  la economía que ha caído en estos meses de confinamiento, incluso piden que se revisen las pensiones, a la baja, claro. Lo dicho ¡qué calor!.

jueves, 16 de julio de 2020

VUELTA A LA NORIA.-


Así podríamos anotar este post de hoy pues, como si de una noria se tratase, parece que volvemos a estar en el  mismo punto que estábamos en el mes de mayo, al menos eso dice el titular de prensa que hoy leo, al recordar la cifra de nuevos infectados por el virus, que ayer de nuevo se colocaba en 390 y teniendo en cuenta que el martes eran 263 nuevos casos y 164 el lunes hace que ya estemos rondando los 900 reconocidos en tan solo tres días.
Estos rebrotes, que en principio podían esperarse, no era sino hasta septiembre u octubre cuando se creían que podrían repetirse, pero han adelantado mucho su llegada. Y algo que me llama la atención, es cuando se dice que de ellos más de la mitad son “asintomáticos” pero diagnosticados por PCR. A ver, si alguien es asintomático, es decir que no tiene síntomas ¿cómo y por qué va a hacerse una prueba? Si no tengo ningún síntoma, no debería ir a ningún médico o centro médico ¿no? Y si voy, es que tengo algún síntoma que hace que me sienta molesto o diferente a como normalmente estoy, por lo que dejo de estar asintomático. No sé en serio, el significado de asintomático a qué se refiere.
Asintomático o no, la cifra vuelve a preocuparnos a todos y el hecho de que se estén endureciendo las medidas para el uso de las mascarillas, empezando ya a sancionarse económicamente su falta de uso, nos va desvelando que no se aproximan tiempos mejores, y que debemos entre todos, intentar frenarlo. Aun así estamos en tiempos de vacaciones y por tanto de olvidarnos de muchas cosas habituales o rutinarias pero NO PODEMOS OLVIDARNOS  de una básica, de nuestra protectora: LA MASCARILLA.

miércoles, 15 de julio de 2020

GIMNASIOS Y MASCARILLA-


Mal momento para los gimnasios. Durante los últimos años, se han ido diseminando por las ciudades y a su vez se han ido llenando de aficionados a mantenerse en forma y realizar ejercicio diario para que eso ocurriese. Los gimnasios han sido un punto de encuentro de personas de diferentes edades, que se han acostumbrado a  una rutina de ejercicios mecanizados que les permitía sentirse cómodos y que iban realizando cada vez en menor tiempo y con  ganas de  acabarla para ampliar a otras actividades que también se ofrecían y entre otras podían ser: spinning, pilates, taichí , crossfit, musculación, zumba, body balance etc. Los gimnasios han sido los sustitutos, en gran medida, de las actividades al aire libre que en  circuitos naturales dentro de la ciudad, se realizaban años atrás, en los que podías hacer desde carrera de 100 metros a carrera de fondo, o trote suave ,o marcha atlética(antes se le decía andar rápido) pasando por unas flexiones de piernas en cuclillas (hoy les dicen sentadillas o squat) o por estiramientos de brazos y torsiones de cintura, todo ello, insisto, se hacía en circuitos en contacto con la naturaleza a los que,  una firma de cacao soluble que todos imaginamos, les dotó de alguna máquina básica de entreno y así pasaron a denominarse a esos circuitos con el nombre de la susodicha marca.
Hoy la pandemia, el confinamiento y sus rebrotes posteriores, hace que nos planteemos de nuevo, si no sería más conveniente volver a esos circuitos de calle que no a un pabellón, cerrado, cubierto, con aire acondicionado y en el que continuamente haya que estar lavándose las manos y desinfectando cualquier máquina u objeto que se use, y si además es con mascarilla, que ya sabemos la sensación que nos hace experimentar, creo que los gimnasios van a tener bajas entre sus socios. Creo que la naturaleza nos reclama que la tengamos más presente y que contactemos con ella a diario. Aire libre, espacio abierto sin techo ni paredes, pero eso sí, con la mascarilla también.

sábado, 11 de julio de 2020

TRANQUILIDAD Y QUIETUD.-

Nuestras calles de las ciudades andaluzas de nuevo están desiertas, tranquilas y con una quietud y calma asombrosa, pero esta vez el motivo es uno bien distinto al que allá por abril teníamos. Hoy es el sofocante calor el que se encarga de recluirnos bien temprano en casa y hace que algunos comercios tipo pescaderías o incluso carnicerías tengan vendidos sus productos a media mañana. Este calor un año más, nos hace recordar el año pasado y el anterior y el “que yo recuerde”, pues es inevitable la comparación de los grados que hoy hacen con los que hicieron. Aunque la charla dé para un rato de amena y comparativa conversación y actualización de recuerdos, es fácil que siempre lleguemos a la misma conclusión "como este año, como este ninguno”.
No vamos a decir si llevan a no razón los que así opinan, pero lo cierto es que cada año nos acostumbramos a soportar algún grado más de temperatura que el año anterior y eso hace que cada vez, nos parezca (incluso sea cierto) que cada año es más asfixiante el calor veraniego. En ciudades andaluzas, cuando alguien habla de más de 44 grados a la sombra, siempre nos viene el recuerdo de lo bien que se estaría en la playa, debajo de una buena sombrilla, sobre una confortable hamaca plegable y bien pertrechados en nuestra nevera con la bebida refrescante que más nos guste, acompañada con esas aceitunas sabor a anchoa (cercanas a la mar) y una buena bolsa de patatas fritas (ahora le dicen chips) con nuestras gafas de sol (se siguen llevando las de espejo) y el correspondiente embadurnado de crema protectora factor 30 o superior, que no está el sol para darle ninguna oportunidad a que nos queme la blanca piel invernal de confinamiento. Sea como fuere, ¡hoy me parece a mí que hace más calor que el año anterior por estas fechas! Ahí lo dejo.

miércoles, 8 de julio de 2020

REBAJAS.-


Estamos en ese tiempo que otrora era tan esperado por todos, bien para cambiar alguna prenda de vestir ya pasada de moda o ampliar con  una más el extenso vestuario del que algunos disponen. Aunque también se esperaba este tiempo por si había que hacer algún regalo en los próximos días o meses  o para actualizar la moda baño con la que aprovechar los días vacacionales y de relax, en la playa más cercana o en la más lejana a nuestro domicilio habitual, que todo depende de los gustos de cada cual o también comprar un nuevo electrodoméstico o artículo para el hogar, que no todo iban a ser ropas. Era la esperada temporada de REBAJAS, en la que todos los comercios ofrecían descuentos en el precio de sus productos, que a veces llegaban hasta el 70% de su valor de venta en tiempo de temporada, y que por supuesto, nada tiene que ver con su coste real de adquisición. Son tres conceptos que aunque siempre van unidos, serán difíciles de entender: Precio, Valor y Costo. Y gracias a esa diferencia entre ellos, los comerciantes pueden obtener beneficios para poder “seguir en  la brecha”
En fin, a lo que vamos, que este año, las REBAJAS, no están siendo muy visitadas por una clientela que no está tan ávida de consumo como en años anteriores. Los comercios, aunque por norma deben restringir el aforo en su interior, por realidad, no han de hacerlo puesto que rara vez se acumula personal en sus centros de venta. Este año, no parece que la campaña de REBAJAS vaya a dar beneficios al comercio y por supuesto tampoco dará muchas opciones a probar modelos nuevos, a no ser que se hagan en los probadores, pues a nivel de salir a la calle con ellos, eso ya es más difícil, al no haber esas ganas de consumo, esas ganas de comprar que se notaban en otros  momentos de la “vieja normalidad”. ¡A ver si en agosto, remontamos!.


lunes, 6 de julio de 2020

¿PARA CUÁNDO?.-


¡Vuelva usted mañana! De Mariano José de Larra, es una obra costumbrista que refleja la pereza que todo lo inunda y de cómo se van dilatando las cuestiones administrativas por infinidad de motivos (reales o ficticios). Claro que la obra se desarrollaba en el año 1.833 y aún se usaba la pluma de tinta con tintero y plumín y los funcionarios llevaban manguitos para cubrir las mangas de sus trajes.  
Pues bien, cuando uno trata con los organismos oficiales,  la mejor forma de empezar el día es con una sonrisa, sabiendo que hagas lo que hagas tendrás que volver, porque siempre te faltará algún requisito que nadie te había pedido hasta el momento crítico en que te encuentras frente a frente en la ventanilla con el funcionario que en teoría, tenía que dar por finiquitado el asunto. O quizás porque en uno de los papeles alguien olvidó poner claro el motivo  por o para el que se extendía. En definitiva, que sea como fuere, cuando uno trata de solventar situaciones administrativas, es mejor como dice el refranero al mal tiempo pongamos buena cara y si es posible pidamos que ese día, el funcionario que nos atienda, nos dé el visto bueno a todo o al menos nos diga claramente lo que es necesario adjuntar para no tener que volver mañana.
¡Ay que ver lo complicado que es bregar con la administración! El pobre ciudadano de a pie se ve impotente ante el cúmulo de papeles y de esperas y de estancias a las que se han de visitar para realizar cualquier gestión dentro de la misma comunidad autónoma y provincia pero en la que han de intervenir  diferentes Consejerías. Y es que, aunque la administración está interconexionada ahora más que nunca parece que tal cuestión es baladí a la hora de pedir documentaciones, pues del mismo documento, todos y cada uno de los negociados que se visiten, quieren tener su propia copia, por lo que es necesario ir almacenando montones de papeles idénticos para que , cuando lleguen al lugar de su finalización, y tras haber pasado por múltiples dependencia y negociados, alguien archive en la P (Papelera) las 8 o más copias del  mismo papel que se han ido acumulando en el expediente y que por fin, después de algunos meses, se ha podido resolver el asunto.
Avanzar en ese sentido, se ha avanzado poco, a pesar de los ordenadores y la red Internet o de la Intranet propia que debería facilitar las gestiones.

jueves, 2 de julio de 2020

OLVIDANDO.-


Hoy abro de nuevo  esta ventana y retomo la idea de ir contando cosas, para algunos  interesantes y menos para otros, según el lector que pueda leerlas y la idea que pueda hacerse de lo que quiero trasladar.
Justo el día 22 de Junio, me dirigía a Madrid a ver, como en un anterior post dije, a mi recién nacido primer nieto. Hasta aquí la lógica más aplastante me dice que hacía bien y que era lo normal de estos casos y que mi motivo para viajar estaba más que justificado, pero mi SORPRESA FUE MAYÚSCULA, cuando al llegar a coger el AVE, vi asombrado que todo él iba al completo de viajeros, sin dejar la más mínima distancia de seguridad de la que tanto nos han pedido que hagamos uso. Todos los vagones completos, se habían vendido todos los asientos, y eso que solo unas horas antes, se vendían solo el 30 % de su capacidad y aún sobraban plazas libres. ¿Qué había pasado? Pues nada especial, que de nuevo entrábamos en la normalidad, esa NUEVA que se quiere que tengamos y para ello, lo primero que hacemos es volver a llenar un  tren AVE de pasajeros y a esperar que todo salga bien y que ninguno sea portador del virus que a todos nos trae de cabeza, pero que parece que como desde el gobierno ya se ha dado la orden de que todo pase a ser lo más normal posible, el virus , seguramente, haga caso de la norma y no ataque a nadie  más ya. En definitiva que los trenes van llenos y que todo parece normal, exceptuando eso sí que nos dieron dos toallitas de desinfección antes de pasar a los andenes y que nuestra amiga la mascarilla,  sigue escondiendo  la zona de las palabras y así, nadie ve las quejas o los vituperios que se lanzan al ver la realidad de un tren abarrotado, en vez de aumentar el número de trenes y extremar las medidas de distanciamiento social.
En fin, sea como fuere, este abuelo ya vio a su priminieto (permítase el vocablo).
 ¡Y ahora a esperar de nuevo!

sábado, 20 de junio de 2020

SOLSTICIO DE VERANO.-


Un año más, puntual a su cita llega a nuestro hemisferio norte el verano, que hace su entrada con ese día tan especial y al que denominamos solsticio. Este año es hoy, el sábado 20 de junio del año 20, para dar aún más redondez al acontecimiento. Y teniendo en cuenta que a partir de hoy  las horas de sol son más cada día, más ganas tendremos de estar en la calle y gozar de la luz, del sol y de esos rayos tan “recargadores” de vida que a poco que se van cumpliendo años, se necesitan cada vez más.
SOLSTICIO, una de esas palabras que en la escuela nos enseñaban y que junto a equinoccio y meridianos y paralelos y trópicos de cáncer y capricornio y ejes imaginarios sobre los que rotaba la tierra y los millones de kilómetros a los que nos encontrábamos del astro rey sol, eran incomprensibles para las mentes de 10 años de entonces, pero que ya fueron despertando el interés por el espacio, los planetas, los satélites y los fenómenos que a ellos se asociaban. Hoy, precisamente, es el día que más horas de luz tiene, al haber salido el sol antes y tener su ocaso después, a eso es a lo que se le llama solsticio. Y cuando sean las 23.44 horas de hoy, el verano habrá entrado oficialmente en España.
Solsticio de verano, es también un conjunto de fiestas que a lo largo de todo el mundo se celebran, desde China y su tradición de regalar abanicos de colores llamativos a las mujeres, hasta Perú pasando por Rumania o por las playas y ríos de nuestra tierra donde el baño a media noche es ya casi una tradición. Y sin duda, donde más se celebra es en el entorno del monumento inglés de Stonehenge donde se concentran miles de personas para ver el amanecer de mañana domingo, algo que dicen está rodeado de cierta magia y misterio; tanto es así que, como este año no puede acudir tanta gente debido al aún vigente estado de alarma, será retrasmitido por las cadenas de televisión.
Sea como fuere, la magia está en que una vez más la estación del calor, nos acompaña y su luz revitalizará nuestros cuerpos y mentes alegrando nuestros agobiantes días que hasta ahora hemos soportado con estoica tranquilidad y calma. ¡Bienvenido, verano!


jueves, 18 de junio de 2020

PRIMERIZO.-


Hoy quiero SER MUY POSITIVO, no quiero dar malas noticias ni trasmitir sensaciones que puedan hacer pensar en negativo. Por eso hoy digo que a partir del lunes 22, pasamos a la nueva realidad (ya sabéis que no me  gusta eso de nueva normalidad) a la que nos enfrentaremos todos, pero con la que deseamos encontrarnos, a sabiendas de que habrá que convivir con la amiga mascarilla. A partir del lunes podremos por fin viajar otra vez y cambiar de comunidad. Eso es lo que esperaba yo desde hace ya 18 días. Y ¿por qué? Pues porque  sin ser el único, pues muchos se encontrarán en la misma circunstancia que yo y a ellos me quiero unir también, soy un abuelo primerizo deseoso de conocer en persona, cara a cara a ese nuevo miembro que ha venido en estos tiempos tan calamitosos a completar y aumentar la familia.
Será cumplir un deseo que hasta ahora no era posible realizar, conocer a mi primer nieto a la vez que felicitar y abrazar a mi hijo y nuera por el acontecimiento. Ese será el objetivo que me marco para el lunes. Así que de ahí mi positivismo SI POR ALEGRÍA LO ENTENDEMOS.

lunes, 15 de junio de 2020

TURISMO ¿YA?-


Hoy la noticia está en las primeras páginas de los periódicos, un grupo de turistas alemanes, llegan a nuestras Islas Baleares. Son solo una avanzadilla de turistas voluntarios que se someten a  un programa piloto para ver, cómo se hará el turismo de aquí en adelante y mientras que no haya remedio conocido a este mal que aún nos acecha. Son 400 los que hoy aterrizan y se mueven libremente por todas las islas, aunque eso sí, estarán en todo momento localizados. Es la avanzadilla de flecha del total de 10.000 que se pretenden atraer este verano tan cercano a las playas mallorquinas  e ibicencas. Y, aunque lo normal es, que volvamos a buscar capital e inversión, para reavivar nuestra economía ya bastante maltrecha, no es menos cierto que choca un poco con la otra realidad, con la de que aún es imposible realizar, me refiero a un viaje intercomunidades autónomas, a un desplazamiento sin tener que atravesar fronteras, solo pasear por nuestro territorio, eso, aún no es posible, quizás dentro de una semana, pero por ahora, NO. Bueno, es cuestión de la escala de valores que queramos tener en cuenta y si la economía ocupa el primer puesto, pues a ella nos deberemos. Como es un programa piloto, hemos de  esperar que esté con el mayor control posible y que el seguimiento que se realice sea tan eficaz como todos deseamos. ¡Porque en manos de todos está el cuidarnos!

domingo, 14 de junio de 2020

¿CUÁNDO PODREMOS?


Volver a ser de la misma manera que éramos va a resultar muy difícil por no decir ya que imposible, pues las circunstancias no son las mismas y nada es igual a como antes de estos tres meses de encierro eran. Pero aún nos queda la esperanza de volver a ser este país tan abierto y extremadamente receptivo que éramos, mostrando una naturalidad propia de las personas que no ocultan  sus sentimientos y que desean compartir con los demás, sus ideas, sus reflexiones, sus proyectos, sus sueños…
Esas charlas que surgían alrededor de cualquier mesa de terraza del bar en el que compartir una cerveza y alguna tapa era nuestra seña de identidad y que incluso nos hacía sentir orgullosos de ser así. Esa extroversión en el coloquio, ese intercambio de pensamientos, esas risas de un chiste contado al azar o ese silencio que también aparecía de vez en cuando y que rápidamente alguien apostillaba “vaya, ha pasado un ángel”, o esa frase a la hora de irse : ¡Ea!, hasta mañana a la misma hora… eso ocurría y eso era la “normalidad”.
¿Volveremos a eso? Es una respuesta difícil, seguimos siendo los mismos seres que éramos, pero con una experiencia nueva que ha hecho que las reticencias sean mayores y que las dudas e incluso los miedos sean más difíciles de superar por mucho que en ello nos dejemos el subconsciente, un día y otro en el intento.
Dicen que vamos ya a acabar de salir de esto de las fases y que nos enfrentaremos todos a la vez a eso de la “nueva sociedad”, pues sin duda será eso y no una nueva normalidad, pues la normalidad, mientras que la vacuna no exista y se compruebe su efectividad, esa, no existirá.

viernes, 12 de junio de 2020

LLEGA HACIENDA.-


Un año más, Junio se convierte en el mes de ajustar cuentas y ponernos al día con nuestra renta y patrimonio, cumpliendo con nuestro deber ciudadano en este mes, unos y otros nos diferenciamos a la hora de realizar nuestra declaración de la renta y así, unos podrán recibir de vuelta el dinero cobrado en demasía por el fisco, mientras que  otros, han de realizar un considerable esfuerzo e ingresar de sus ahorros una cantidad de dinero que viene determinada por una serie de fórmulas mágicas que se realizan de manera que parece ser que están muy bien ideadas pero que a su vez, dejan entrever que no están tan bien planteadas. No quiero decir que estén mal pero lo que ocurre es que  no resulta la misma cuantía si se realizan las declaraciones por separado o conjuntamente en el caso de unidades familiares, lo que se entiende por declaración conjunta o individual, existiendo un gran desfase, teniendo en cuenta que la cuantía económica que se ingresa en el hogar es la suma de ambos ingresos y que los gastos que se realizan son los mismos, pues es en el mismo hogar donde se producen. Eso es algo que no llego a entender el por qué, pero que, a todos los ciudadanos se nos da la opción (y menos mal) de hacerla del modo que mejor creamos, pues la diferencia entre presentarla de una a otra manera, en muchos casos, llega a septuplicarse en su cuantía. Hablo de cuando sale a ingresar, pues no sé si cuando sea a devolver ocurre lo mismo (no he podido estudiar el caso) pero quiero pensar que sí.
Bueno pues lo dicho, a preparar papeles, a buscar recibos, (algún año los iré poniendo en una carpeta todos) a intentar revisar el borrador, a modificar algún dato erróneo o cambiado, a echar horas y horas para los menos duchos en esto de los números y sus fórmulas. ¡Menos mal que se inventaron las asesorías fiscales!

lunes, 8 de junio de 2020

¿VAMOS DE TIENDAS?.-


Esa era (en la antigua normalidad)  una pregunta  muy habitual entre amigas que querían pasar un rato juntas y disfrutar probándose los modelos de ropa que más les gustaba. Las tiendas casi siempre estaban con su aforo bastante completo, incluso teniendo que esperar colas para entrar a los probadores y era fácil entrar a probarse 4 o 5 prendas a la vez, pues había clientela en demasía y ya que se entraba... Los modelos ya probados, se amontonaban en los mostradores que había a la salida del probador, esperando a la dependienta que se encargaba de recolocarlos en sus percheros o estantes correspondientes, bien ordenados por colores o por tallas y cada día se compraban prendas,  había alegría, poses frente al espejo, risas de amigas y en definitiva echaban una mañana o tarde de tiendas.
Hoy, las cosas han cambiado, hoy entrar a las tiendas, se hace por riguroso orden de llegada y si hay espacio en el interior, guardando los límites de aforo y las medidas de distanciamiento. Los  modelos, ya no se tocan todos, ya se miran y se pide la talla deseada para entrar al probador, desinfectando la prenda, probándola y si no te queda bien, será la dependienta quien la cogerá y volverá a desinfectar o la quitará del perchero debiendo guardar también unos días de cuarentena antes de volverla a colocar para que otra cliente se la pueda probar. Ya son  menos las poses frente al espejo, ya son menos las pruebas de modelos y por supuesto, no se amontonan en los mostradores, el orden vuelve a imperar y también hay ahora menos ventas pero ya veremos cómo será la asistencia a las tiendas en tiempo de rebajas. Así que se me ocurre preguntar:
¿vamos de tiendas?


domingo, 7 de junio de 2020

DOMINGO 7 J.-


79 ingresados, y aún 25 en las Ucis. Así son los datos de Andalucía, unos números muy bajos ya con respecto a los de hace un mes. Al igual que en el resto de España, los números son esperanzadores. Pero  que los números sean esperanzadores no significa que estemos libres de nuevos contagios, que  aunque también en menor medida, se siguen produciendo.
Y hoy me ha llamado la atención, que el Presidente de la Junta, haya pedido al gobierno central que este año no se realice la llamada “operación paso del estrecho”, esa que cada año mueve a más de tres millones de personas hacia Marruecos desde Europa y viceversa. La lógica hace que la petición sea muy interesante pues, como hemos dicho, aún hay contagios y tanta movilidad podría poner en riesgo un nuevo repunte de la pandemia. Con esta operación, se cruza toda España de norte a Sur en 24 horas y a eso, hay que sumar después la larga espera para el embarque en los buques que atraviesan el estrecho.
Habrá que esperar a ver qué solución se adopta, para evitar los perjuicios que a nadie se quieren ocasionar.
Pero llegando este lunes, los andaluces podremos viajar por toda la Comunidad, podremos acercarnos a la playa o podremos ir a la montaña, todo dependerá del gusto personal. Incluso quedarnos tranquilamente en nuestra propia provincia, que también es otra opción.
Las playas de las provincias costeras andaluzas, ya están listas para recibir a quien a ellas se dirijan, habrá espacios de distanciamiento, cita previa de entrada para no sobrepasar el limitado aforo, vigilancia y desinfección de parasoles y hamacas, allí donde las instalen y creo que lo más llamativo será volver a ver los chiringuitos sirviendo sus famosos espetos de sardinas y platos de pescado frito, junto al refrescante gazpacho. Y las casas para turismo rural, tienen ya listas de espera.
Normalidad parecida, pero diferente a la normalidad del año pasado y anteriores.

sábado, 6 de junio de 2020

MASCARILLA Y RESPIRAR.-


Se va acercando la calurosa estación veraniega y las mascarillas ya son parte de lo que nos acompaña en nuestro atuendo diario, se han convertido en el complemento  más necesario, pues de su uso depende en gran medida nuestra SALUD. Visto así, las mascarillas son algo muy valioso pero, a pesar de ello, presentan el gran  inconveniente de que nos hacen sentir la falta la respiración, la dificultad para hacerlo a través de sus filtros o capas. Es verdad que han de llevarlas para impedir la entrada del virus, pero a pesar de eso, son bastante molestas, y no ya solo por la falta de entrada de oxígeno, sino también por las gomillas de sujeción, que hacen que todas las orejas, se venzan hacia adelante y empiecen a parecer diferentes a como en realidad son, esperemos que no se convierta en un cambio evolutivo que nos vuelva a acercar de nuevo a los primates. Bromas aparte y retomando el tema, las mascarillas hacen sentirnos prisioneros y por ello nos hacen sudar y que nuestro corazón aumente su presión arterial y acelere sus latidos. Si a eso que ahora nos ocurre ya, le sumamos un aumento de unos 10 grados de temperatura, propios del verano, el resultado puede ser INSOPORTABLE. Llevaremos la mascarilla, pero cada vez habrá más personas que opten por no llevarla, o por ir con ella colgada del brazo, como se aprecia ya. En definitiva, la mascarilla es una medida de precaución y de salvaguarda, pero sin duda, que también es una incomodidad más añadida a nuestras rutinas o hábitos diarios. Claro que quién sabe si con esto doy pie a que se fabriquen unas mascarillas con un diseño mejorado y más liviano que nos permita sentir sensación de no llevarla puesta.
El tiempo lo dirá. El verano, ya está aquí.

viernes, 5 de junio de 2020

ENCUENTROS EN LA TERCERA FASE.-


No puedo dejar de pensar en aquel título de la película de Steven Spielberg dada la proximidad a la que estamos de pasar a la fase 3 de este pandémico proceso, en mucha parte del territorio nacional.
Entrar en esta fase, supone casi dejar sin límites o rebajar  mucho, todas las restricciones que hasta ahora habíamos tenido.
La que más se estaba deseando es la de movilidad entre provincias de una misma comunidad y fase, pues no han sido pocos los que, distanciándose escasos kms. no han podido acudir a saludar, ni a ver (que ya no digo abrazar ni besar)  a sus seres más queridos: padres cuyos hijos se fueron a comprar su vivienda en el pueblo de al lado, aunque pertenecía a otra provincia, pero que solo estaba a 5 minutos, pues se encontraba justo en los límites de ambas provincias, tan es así que, hasta la estación de parada del tren AVE, lleva el nombre de ambos pueblos, aun siendo, insisto, de diferente provincia.
Tercera fase, se abren: barras de bares (50%), se aumenta el aforo y el número de clientes por mesa, los centros comerciales, los cines, las playas, los mercadillos de barrio, los velatorios y bodas, las iglesias y espero que dentro de los espectáculos al aire libre (también autorizados ya) se empiecen a abrir algo tan entrañable y tan deseado como son los CINES DE VERANO (que ya va siendo tiempo y hora de ello). ¿Qué mejor situación para olvidar este mal-sueño, que una cómica película bajo el cielo estrellado de  una veraniega noche, mientras saboreas una cerveza fresquita junto con un bocadillo “serranito”?.
Pues eso, lo dicho, de cine irían esos encuentros en la tercera fase (con mascarilla y distancia, claro).

miércoles, 3 de junio de 2020

NUEVAS RISAS.-


Ya hace días que no quiero hablar del covid19. Porque  hace días que no es el motivo de conversación de los pequeños grupos que se juntan en las terrazas de bar o en las plazoletas de los barrios e intercambian opiniones y risas, porque ya se oyen risas de nuevo, se nota cierta alegría por ver el final próximo de este luctuoso episodio que hemos atravesado y del que estamos deseando salir. Pero está claro que es solo un espejismo, las autoridades sanitarias siguen insistiendo en que la bajada de la guardia y el relajar las medidas que se han ido adoptando, podría ocasionarnos dar un mal paso y tener que volver a pasar por nefastos momentos.
Proyectamos ya, las posibles vacaciones, pensando como si se tratase de un año tan normal como otro cualquiera, aun sabiendo que no es así. Queremos tener la mente ocupada pensando en lo bien que siempre hemos pasado las vacaciones de verano y eso hace que soñemos con ellas de nuevo. Somos sociables por naturaleza y necesitamos de la presencia y compañía de nuestros semejantes, sentirnos cerca compartiendo no solo una cerveza, sino experiencias, charlas, historias, ideas, proyectos, sueños….
Vamos dejando poco a poco, esa reticencia a estar cerca de otros, y aunque sabemos cuál es la distancia de seguridad que la nueva normativa propone, cuando estamos juntos, la olvidamos y solo nos acordamos de que ya, las reuniones pueden ser de hasta 10 personas. Obviamos cosas, normas, unas veces por irresponsabilidad y las más por la necesidad imperiosa de comunicarnos, de sentir cercanía, por dejar de pensar en el mismo tema continuamente. Sea como sea, no debemos confundirnos, aún debemos estar preocupados y con actitud muy responsable por ahora.
  Ya vendrán tiempos mejores, solo hay que esperarlos.