sábado, 2 de enero de 2021

PRIMERO DEL 21.-

No es difícil titular hoy este escrito. Empiezan los nuevos 365 días que han de dar la vuelta a la situación tan extremadamente difícil que estamos viviendo, o al menos eso es lo que todos y cada uno de nosotros necesitamos creer.
Ya estamos bastante hartos de ver que a pesar de las limitaciones que nos ponemos tanto en las reuniones sociales, como en las salidas a lugares públicos, a pesar del continuo respirar con mascarilla, de dejar distancia suficiente entre unos y otros en cada una de las acciones que realizamos, del continuo lavado de manos y a pesar de poner en práctica todo lo recomendado, vemos con estupor que los contagios no paran, al contrario, siguen aumentando y con ellos, las hospitalizaciones y los ingresos en las Ucis.
Pero también está ya muy cerca la posibilidad de vacunación generalizada, esa que nos dará la inmunidad que deseamos para poder afrontar con cierta tranquilidad esa nueva “ola” que se anuncia, del virus ya mutado y más contagioso aún.
Año 2021, año de la ilusión y la esperanza. Así podríamos titularlo. Ya se han vacunado los primeros españoles, los más castigados, los más necesitados de protección: nuestros ancianos, nuestros mayores, esos que ya han superado otras pandemias incluso otras guerras. Junto a ellos, los que se encargan de su cuidado, si están en residencias. Algunos síntomas de efectos secundarios han aparecido en los vacunados; poco notables parece ser y no más graves de lo que cualquier vacuna puedan acarrear.
Empieza el año de la felicidad, la que nos produciría el sabernos libres de esta “Espada de Damocles” que hoy nos amenaza.
Primero del 21, hoy es un post lleno de pensamientos positivos y sueños. Como para todos, espero. ¡Vamos a por ellos!

martes, 29 de diciembre de 2020

DESPEDIDA 2020.-

Pues sí, este será el post de despedida del más que nefasto año bisiesto 2020. Nada bueno nos ha traído, solo la demostración de que cuando la humanidad se pone a una, todos a trabajar sobre lo mismo, intentando lograr un objetivo común y universal, se puede llegar incluso a desarrollar una vacuna en pocos meses, que sea capaz de enfrentarse a ese enemigo invisible, que como si tuviese un pase VIP, a todas las fiestas se ha apuntado a pesar de no haber sido invitado a ninguna.
2020, una cifra que a priori, tenía algo de enigmático, allá por hace ahora un año, cuando se comentaba la casualidad de los dos 20. Lo que nadie podía imaginar que ese enigma, acabase siendo quien pusiese a la humanidad al borde de un caos planetario.
2020, se marcha en pocas horas de nuestras vidas, aunque no de nuestras memorias, que siempre guardarán en el rincón de los malos recuerdos su nombre, junto a otros dígitos imborrables también de los miles y miles de personas muertas por causa del virus que este año trajo.
2020 (DEP), desaparecerá y tras él, sin solución de continuidad, entrará 2021, otra cifra de cuatro dígitos representando a un año  que nacerá trayendo de la mano el vacunado masivo de toda la población y la esperanza que en él depositamos todas las personas.
Ya corre por las redes WhatsApp uno que dice: “Antes de entrar a 2021 ¿no se puede ver el tráiler primero?” Como si una vez visto y no nos gustase, pudiéramos renunciar al resto del año. 
No deja de ser humor, que aún no hemos perdido del todo y que hace más llevaderos estos momentos.
2020 acaba y quisiera agradecer a todos los que me leen, la atención que prestan a mis reflexiones que por este medio expongo. Gracias y como se decía antes de la nueva normalidad: “que el año que entra, 2021, venga cargado de salud, paz y prosperidad”. SUERTE PARA TODOS.


sábado, 19 de diciembre de 2020

28 DE DICIEMBRE.-

Tradicionalmente, ese día estaba en la mente de todos los españoles por tratarse de uno señalado para gastar inocentadas con los conocidos, haciéndoles todo tipo de bromas para procurar arrancar una sonrisa.
La mayoría de las veces, hasta la prensa publicaba alguna noticia falsa para que fuese comentada por los lectores y que a veces, dejaba la duda de su verosimilitud hasta el día siguiente que era aclarado en la nueva edición del diario. Incluso las noticias de televisión se atrevían con alguna falsa o simplemente una verdadera que se exageraba sobremanera para que resultase poco menos que “chocante” y arrancar la deseada sonrisa general.
Ese día 28, era fácil recibir llamadas telefónicas de algún amigo o familiar que te daba una mala noticia inexistente y cuando el interlocutor empezaba a creerla, se le añadía canturreando, eso de “inocente, inocente” (seguro que lo recordamos, aunque con el paso del tiempo esta tradición se haya ido olvidando) y también que en este día (para el cristianismo) se rememora la matanza de seres inocentes que Herodes mandó realizar entre los menores de 2 años que habitaban en Belén, para evitar que viviera Jesús de Nazaret.
Pues bien, este año, y coincidiendo más o menos con esa misma fecha, llega la hora de inicio de la ansiada “vacunación” contra el virus de este año. Parece que no se quiere acabar el 2020 sin empezar a combatirlo, haciéndolo así en el  mismo año en que apareció.
Si todo va bien, se dice que entre los días 27-28 y 29, se estarán vacunando en todos los países de nuestro entorno, en los de la Unión Europea.
Así que para el acervo cultural de todos, en este día de aquí en adelante, se recordará por tres cosas:

·   Día de los Santos Inocentes, por la matanza de Belén.

·   Día de bromas y noticias exageradas entre conocidos.

·   Día de vacunación contra el Covid.   

miércoles, 16 de diciembre de 2020

¿REMONTADA O RECAÍDA?.-

¿Hacía donde nos dirigimos cada día de lucha contra este Covid, hacia una remontada o una recaída? 
No es fácil saberlo pues, parece que cuanto más medidas de distanciamiento y de aislamiento se dictan y se adoptan,  más crece el número de infectados y más muertes aparecen en las estadísticas.
Por otro lado, el tiempo tiene una gran influencia en ello pues, parece que cuanto más llueve más aumentan también los datos, mientras que con la llegada de días de sol y calor, disminuye.
Esto es una observación no científica, sino de percepciones. Sin duda cuando se dan los datos estadísticos, esos que todos escuchamos con avidez, sí que se basan en los conceptos científicos, y las causas a las que se atribuyen esos números, están siendo estudiadas por miles de expertos, pero la observación de lo que ocurre es también digna de tenerse en cuenta aunque como dato científico no tenga valor alguno
Sea como sea, y cuando estamos a muy pocos días de las celebraciones esperadas, se siguen planteando de nuevo, el endurecer más las medidas.
Que se sabía hace mucho tiempo que esto iba a ocurrir, es algo que se constata con solo recordar entrevistas celebradas hace algunos meses ya y en las que se empezó a acuñar aquello de que “ estas van a ser unas Navidades muy diferentes”.
Por cierto, al menos el Sorteo de Navidad de la Lotería Nacional, el que se celebra desde hace ya más de 200 años, aquel que nació el mismo año que en Cádiz se proclamaba una constitución (1812) conocida como “la pepa” (por su promulgación en el día de San José) y que tantas ilusiones genera cada año, ese no se perderá, ese seguirá casi igual. ¡SUERTE, para todos!
De todas formas, recordemos que lo importante es el uso de la mascarilla y la distancia social.

lunes, 14 de diciembre de 2020

CEREBROS.-

Si el otro día hablaba de cabezas que no han pensado bien lo de las posibles reuniones familiares para la celebración de la navidad, hoy lo que me llama la atención en la cantidad de “cerebros” (de personas estudiosas y bien formadas), que han abandonado nuestra tierra para buscar un futuro mejor y que les ayudase a desarrollar toda esa ciencia que en sus mentes se archivaba en forma de proyectos varios.
No son pocos los españoles que han llegado a lugares donde se premia y se destina dinero a buscar la innovación y la investigación como la forma de avanzar en los conocimientos y de poder elaborar respuestas a situaciones imprevistas que pueden causar daño al ser humano, a los animales y por tanto al planeta entero.
En España el concepto de I+D+I, engloba este tipo de actividades a nivel empresarial, que llevan como objetivo mejorar sus productos mejorando el proceso productivo de ellos o bien a nivel estatal mediante la convocatoria de becas para el desarrollo de todas las actividades tendentes a ello.
Pero también está el CSIC, (Consejo Superior de Investigaciones Científicas)  poco conocido para muchos españoles, y que se trata de una agencia estatal del Ministerio de Ciencia, que desde su creación en 1939, tiene por objeto la realización de investigación científica y tecnológica, a la vez que de formar a investigadores.
Este sería el organismo junto con el propio Ministerio, encargado de hacer que, todos esos científicos e investigadores españoles que están fuera de nuestra tierra, dirigiendo muchos de ellos organismos públicos de otros países, y realizando auténticos avances en multitud de áreas del conocimiento, pudiesen regresar a su país pero, eso sí,  en igualdad de condiciones que las de su lugar de trabajo actual. Otra nueva “ I ” que habría que añadir a la I + D + I, la de inversión. Invertir en proyectos de ciencia, de medicina, de tecnología… es caro, y a la larga, se recupera la inversión. Ojala pudieran volver todos los que deseen hacerlo. ¡APOSTEMOS!

sábado, 12 de diciembre de 2020

¿CABEZA?.-

Se han dictado ya las normas que han de regir para las reuniones y celebración de la navidad de este año, de ésta navidad tan especial.
Al menos, se respetará la reunión de familias, eso sí, habrá aún que determinar el número de comensales a la mesa, aunque todo hace presagiar que  media docena será lo más prudente. 
Es sin duda una buena noticia si la unimos a que en espacios abiertos y terrazas de bares al aire libre, durante el día, se podrán sentar en distintas mesas, más de ese número y a una distancia no tan lejana como para no poder comunicarse entre ellos. 
La idea de la cena de  Nochebuena con familiares, insisto, después de tanto tiempo sin poderse ver, parece muy acertada y que eso mismo pueda repetirse en el día de Navidad y de Nochevieja, también es muy digna de aplauso.
Hasta aquí lo positivo de la noticia, pero como si de  una moneda se tratase, la otra cara la ocupa lo negativo.
No está bien pensado la idea de que los desplazamientos entre las comunidades se vayan a poder realizar solo a partir del día 23. ¿Alguien ha pensado de verdad en la cantidad de problemas que puede reportar ese día? ¿Por qué no se ha hecho de modo gradual, de manera que haya varios días antes de la Nochebuena, para poder desplazarse? ¿Se ha pensado en la cantidad de viajeros que pueden acumularse en las estaciones tanto de trenes (AVE) como de autobuses? ¿Qué distancia de seguridad, se podrá mantener? Y las autovías, ¿Qué cantidad de vehículos desplazándose casi a las mismas horas y a lugares similares? Con el consiguiente riesgo de accidentalidad. ¿No es mejor que desde el día 18 se pudiesen realizar esos viajes, por parte de quien pudiera y así ir descongestionando el día 23? 
Lo dicho, esta nueva  normativa, que parece tener muy buena  cara puede que también tenga escondida su cruz. Claro, que si después se incrementa el número de contagios, seguro que la culpa será de las reuniones familiares.


miércoles, 9 de diciembre de 2020

RESUMEN PUENTE DICIEMBRE.-

Ha concluido el puente de este mes de diciembre (en el que hemos felicitado a las “inmas y conchis”), ese que podría haberse celebrado con una gran movilidad y con las tiendas, los restaurantes y los sitios de recreo abarrotados. 
Así podía haber sido, como en otros años ha ocurrido, en la antigua normalidad y este año, había restricciones muy fuertes para que algo parecido  pudiese ocurrir.
Y junto a las restricciones a la movilidad, también estaba vigente el distanciamiento social, ese que nos pide separarnos a unos dos metros de nuestros semejantes con los que compartimos el espacio en un tiempo determinado. Todo ello hacía presagiar, unos días difíciles para el gremio hostelero y  hotelero así como para el comercio que esperaba poder resarcirse un poco de las pérdidas originadas a lo largo de estos últimos meses.
Unido a eso, se presentaban las predicciones del tiempo que anunciaban lluvias y rachas fuertes de viento junto a una bajada de temperaturas que se harían notar.
El puente ya ha pasado y toca ver, a modo de resumen, qué es lo que ha ocurrido. Y podemos decir que las cosas han salido para esos gremios que he comentado, mucho mejor de lo que se preveía, con abundancia de personas llenando los restaurantes y las terrazas de los bares o sus interiores. No han tenido tanta suerte los hoteles, aunque también han encontrado alguna clientela y mucha han tenido las casas (alojamientos) rurales, sobre todo en lugares donde la nieve ha aparecido como regalo de estos días.
Los grandes comercios de las ciudades más pobladas, han soportado a sus puertas, unas filas casi interminables, de clientes ansiosos por realizar ya compras de navidad y reyes. También han obtenido ganancias económicas. En definitiva, podemos deducir que, a pesar del posible miedo a los contagios, “la vida continúa” y si dentro de una semana, los casos de contagiados por la pandemia  no vuelven a registrar un aumento considerable del que de nuevo nos tengamos que arrepentir, será que durante el puente…las cosas se han hecho bien. En ello confío.

lunes, 7 de diciembre de 2020

HISTORIA DEL AYER.-

Eran las 8 de la tarde y el personal, arreglado para la ocasión, se preparaba para desplazarse a la casa que este año era el centro de la reunión familiar para la celebración de la cena de Nochebuena. Habría que desplazarse a la otra zona de la ciudad y llevar la parte que cada cual, había cocinado para compartir con el resto de miembros familiares. También algunas de las bebidas frías, pues para tantos comensales, no hay sitio en un solo frigorífico y había habido que repartirlas por los de las casas de todos. También ya es tradición, puesto que en esa noche todos estaremos reunidos, llevar los pequeños regalos que cada uno ha creído oportunos adquirir para dar cumplimiento a ese “amigo invisible” anual, al que, como cada año se le ha puesto su tope económico correspondiente. La felicidad por la proximidad del acontecimiento alegraba la cara de todos. Coche y al centro de reunión general. Allí ya todos; abrazos, besos, risas, apreturas, apretones y distribución en las mesas de los extraordinarios condumios y de  los comensales. Copiosos entrantes donde cada uno encuentra su favorito o el que ha apuntado que le gustaría comer ese año, regados por la fresca bebida. Cuando llega el plato principal, la mayoría ya no tiene ni hambre ni ganas de seguir comiendo, sino que se pasa directamente a los postres especiales. Tras el brindis de fin de cena, por grupos, se empieza con los juegos que para la ocasión se han preparado también por parte de los más jóvenes. Los mayores comentan, recuerdan y planean. Y así va avanzando la noche de familia entre risas, turrones, mantecados, copas, risas, chistes, ronquidos, risas, juegos y sobre todo, con la felicidad de sentirse un año más…JUNTOS.



domingo, 6 de diciembre de 2020

ALUMBRADO NAVIDEÑO.-

Una tras otra las ciudades y pueblos de nuestro territorio van encendiendo, con miles de colores, sus calles.
Empieza el mes del colorido tanto en ellas  como en los hogares, donde los árboles y los belenes marcan la entrada de la tradición más celebrada.
¿Quién no ha montado un belén (que suele hacerse a partir del día 8, Inmaculada Concepción) por muy  pequeño que sea (solo un portal) para que envolviera nuestro salón con ese halo de  misterio y paz que diciembre trae? ¿Quién no ha vuelto a mirar alguno con ojos e ilusión de niño?
Ese pesebre, de candil iluminado, que alberga las figuras de José, María y Jesús, acompañados por los dos seres vivos que le dan calor, por la mula y el buey -aunque parece ser que no eran así las cosas- eso es lo de menos, lo importante es que en millones de hogares se instala y a partir de ahí, puede ir agrandándose con otras figuritas que lo componen y ayudan a crear el clima de  una pequeña ciudad de hace ya más de dos mil años:  la estrella, los pastores, el ángel de la anunciación, los reyes magos, el castillo de Herodes, las lavanderas, los soldados romanos, los comerciantes de carnes y pescado, de telas, de especias…las casitas humildes, el rio, las cuevas y los pájaros y animales que se nos antojen, desde conejos a perros.
Y en la misma línea de recordar la tradición, en otros hogares, se opta por el árbol. Un árbol del que en principio colgaban manzanas (símbolo del primer pecado y demás tentaciones) y velas (símbolo de la luz que Jesucristo trae al mundo) y que han pasado a ser esferas de colores diversos y velas. En su punta más elevada, se suele colocar una estrella, la misma que sobre el portal de belén y a sus pies, esos regalos que deposita Papa Noel en la noche del 24.
Las calles, brillan y acompañan un año más, el caminar de corazones ilusionados.
Este año si cabe, con un deseo unánime, que toda esta pesadilla pase pronto.  

jueves, 3 de diciembre de 2020

TERCERA OLA.-

No dejo de sorprenderme cada día más, aún estamos en pleno intento de estabilizar esta segunda ola de la pandemia y sin solución de continuidad, ya se empieza a hablar de la tercera ola.
¡Que no hay posibilidad de dejar de hablar un cierto tiempo de esta lacra!
A dos días de un puente de fiestas que tradicionalmente hacía que muchas personas lo aprovechasen para desplazarse a lugares deseados, estamos esta vez pensando y deseando que la movilidad se reduzca a lo mínimo posible, porque aún estamos sufriendo un alto índice de  mortalidad en casi todas las autonomías y haciéndose mucho más llamativa en Andalucía, que no parece que dobleguemos esa famosa curva estadística de fallecidos. Parecíamos ir bajando en el número de contagios y sin embargo, un nuevo repunte nos está poniendo al borde del precipicio, y haciendo pensar a nuestros dirigentes en la necesidad de seguir recomendando que nos confinemos y cerrando cualquier posibilidad de desplazamiento que no sea el interno y restringido en nuestro municipio de residencia habitual. No,  no sería bueno dejar movilidad libre en estos días de fiesta, no mientras que no estemos en unos índices de contagio mínimos, pues de permitirlos, estaríamos poniendo muy en peligro las posibles pequeñas reuniones familiares que las próximas fiestas de navidad pueden ofrecernos.
Hoy aún tenemos 1.381 infectados nuevos y  han fallecido 69 andaluces, Y en España son  10.127 y 273.
Estaría bien permanecer estos días en casa para poder al menos cenar padres e hijos en Navidad, pero no “por salvar la Navidad” como dicen ciertos sectores sociales, sino por... 
“POR SALVAR MÁS VIDAS”.

lunes, 30 de noviembre de 2020

CERCA DE 10 MIL.-

Parece a simple vista una cifra no muy significativa, aunque, depende con lo que se le acompañe.
10MIL es una muy penosa cifra, si nos referimos a los  españoles que durante el mes de noviembre se han marchado de este mundo por culpa del Covid. Sí, aunque será difícil, como siempre ha sido, saber exactamente su número, ronda esa cifra, si no la sobrepasa.
10MIL que ya no están sólo en este mes y 10MIL familias que lloran sus pérdidas.
Y aun así en estas Navidades, se llenarán las calles de luces y de bulliciosas mareas de personas donde será muy difícil guardar la llamada distancia social de 2 metros, y entre las que seguramente, habrá más de un positivo de esos llamados asintomáticos, que son los propagadores (sin saberlo ellos mismos) del terrorífico virus (dando por sentado  que los que sean positivos reconocidos no saldrán de sus casas).
Será una navidad diferente, eso es algo que todos los dirigentes políticos nos dicen y ahí lo dejan; pero no es algo que no seamos capaces de entender, diferente por supuesto, solo por el hecho de llevar mascarilla todos ya lo es, diferente por estar conviviendo con el virus tantos meses como llevamos ya, diferente por estar tan restringida la movilidad entre las diferentes zonas de nuestra España y del extranjero, diferente porque apenas habrá opción para juntarse los familiares como era habitual (antigua normalidad) en torno a una mesa común de celebración en la cena de Nochebuena o en la comida de Navidad o en la cena de Nochevieja.
Incluso será diferente también con los más pequeños y con esa ilusión infantil de ver las alegres cabalgatas  y de esperar los regalos de Papa Noel o de los Reyes Magos, que siempre han traído a casa los abuelos,  tíos,  primos…en esa tarde de café y juguetes,  propia de la fecha, este año, también eso será diferente y no podrá ser.
Una Navidad diferente por supuesto o es que ¿alguien puede negarlo? Y con demasiadas ausencias en nuestras mentes.

miércoles, 25 de noviembre de 2020

DESPERTANDO.-

Esta mañana se acababa de levantar el sol, eran las 5,24 y apenas una luz tenue empezaba a espabilar las nubes oscuras que cubrían el cielo. El sueño, ya se había ido y la dificultad por volverlo a encontrar parecía hacer nulo cualquier intento de una nueva conciliación. 
Ya todos hemos experimentado esa sensación de dar vueltas y de nuevo voltear sobre una cama que ya no quiere que estemos en ella pero que tampoco nos expulsa, porque aún no es la hora apropiada para hacerlo. Era pues el momento idóneo para repasar las cuestiones más importantes del día que ayer pasó y del que hoy comienza. 
Pero eso es también una misión que no es necesaria tan temprano, no es hora de estropear nada con pensamientos ya pasados ni con otros que quizás puedan ocurrir aunque tienen la misma probabilidad de que no ocurran. 
Dicho lo cual, una nueva vuelta para cambiar de postura y ¿por qué no? encender el radio-reloj-despertador que habita sobre la mesita de noche y ponerme al día de las diferentes noticias nacionales e internacionales que se mueven por las ondas. Eso sí, con el correspondiente auricular para no molestar a quien aún sigue en brazos de Morfeo. 
Vaya, la primera  voz que se oye es la de una locutora que anuncia que el tiempo estará revuelto a lo largo del día de hoy y que se esperan rachas de viento de hasta 80 km/h. En cuanto a las precipitaciones serán abundantes en el norte de la península y en forma de tormentas en las dos Castillas. Pues aunque cueste creerlo, con esa noticia me debí dormir sin darme cuenta pues me desperté con la que decía: “Son las 10. Las 9 en Canarias” En fin, que comenzaba un nuevo día tan especial, como todos los demás, aunque eso sí, un poco más tarde de lo habitual. 
Y con la compra de no sé cuántos millones de dosis de una nueva vacuna contra covid, y ya es la sexta, por parte de la comunidad europea. Pero ya sabemos el refrán: “hombre prevenido…”






domingo, 22 de noviembre de 2020

NUEVO JARRO DE AGUA.-

Acaban de ampliar las medidas restrictivas en Andalucía, hasta el día 10 de Diciembre, por ahora.
Eso tan simple de decir, pero tan difícil de creer, hace que otra vez  millones de personas podamos vernos bastante agobiados con la situación que se plantea, en fechas ya muy cercanas a la ansiada Navidad.
Debemos intentar entre todos contribuir a la erradicación del virus que está haciendo que las relaciones entre personas se estén deteriorando hasta el punto de que quizás llegaremos a plantear la fórmula de vivir en soledad como la más apropiada para poder superar la situación y tener así la esperanza de que acabe pronto.
No debe ser así, no vamos a llegar a tanto porque por encima de todas estas cuestiones, está la esperanza, esa que pintan de verde, esa que hace que las situaciones más difíciles, se conviertan en sueños de superación y lucha por avanzar en la búsqueda, cada día más cercana de la solución deseada.
Seguiremos cerrando los negocios a las 6 de la tarde, seguiremos quedándonos en la casa desde las 22 hasta las 7, seguiremos sin poder visitar las segundas residencias por muy cercanas que estén, sin poder visitar a algún familiar que por desgracia no vive en el mismo municipio, sin poder hacer una ruta  cercana de senderismo por el campo (por donde a nadie nos cruzaremos) pero,  a la que para llegar, hay que salir de los límites de nuestra localidad, sin poder, en definitiva vivir la que antes era “normalidad”.
Esta “nueva normalidad” no es la deseada, es solo la normalidad estoicamente soportada. 

jueves, 19 de noviembre de 2020

¿HEROES O…?.-

Es una duda que me planteo. Y es que hoy se han solicitado mil voluntarios  aquí en nuestro territorio, para probar, cual si de cobayas se tratase, una nueva vacuna anticovid que llega a su fase 3 (Jansen), es decir, la de prueba en humanos.
Seguramente que ya están apuntados más de esos mil, igual que ya desde antes hay otros españoles que están siendo objeto de estudio por la prueba de las otras dos vacunas anteriores (Pfitzer y BioNtech), recordaremos que esta es la tercera que llega a anunciarse. ( la cuarta si tenemos en cuenta a SpuknitV,  la denominada “rusa”).
Verdaderamente hay que tener algún gen de héroe para presentarse voluntario y probar un “invento” al que se le desconocen  los efectos secundarios que pueda tener en el organismo humano. Por supuesto también, que ya cuando llega a ensayo en personas, está más que probada y elaborada una lista de las posibles complicaciones que puedan surgir. Es bastante segura su prueba, aunque sabemos de sobra que nada es 100% seguro.
Gracias a esos voluntarios, junto a otros 38.000 más de diferentes partes del mundo y razas o etnias diferentes, servirán para sacar conclusiones y  modificar o no, la dosis o la composición del compuesto elaborado  no solo para luchar sino para vencer al covid. A ELLOS Y ELLAS (todos y cada uno de los voluntarios) les deberá la humanidad la posibilidad de curación. Héroes anónimos, que actúan de manera valerosa y arriesgada en beneficio de una causa noble y a su vez, son dignos de admiración. Desde aquí, mi humilde agradecimiento.

lunes, 16 de noviembre de 2020

LAS SEIS DE LA TARDE.-

Solo eran las seis de la tarde, y aunque ya las últimas luces del sol empezaban a abandonar el firmamento, aún no estábamos preparados para ver cómo una tras otra, las persianas de los diferentes negocios de aquella calle central, iban bajando para impedir así la entrada al interior.
Era la aplicación de las medidas que se habían ordenado para los 15 días siguientes, en un intento por rebajar la tensión hospitalaria que se padecía y que estaba empezando a ser preocupante por el alto número de nuevos enfermos que cada día aparecían
Eran las seis de la tarde y las calles de la ciudad empezaban a encender sus farolas, como queriendo alumbrar a los pocos transeúntes que aun las recorrían y que buscaban ya el regreso a sus casas, pues nada había que hacer ya sino regresar y quedarse en el interior de los hogares el mayor tiempo posible. El día acababa y el cierre de los negocios así lo confirmaba.
Algunas horas quedaban aún para tener obligatoriamente que quedarse dentro, pero la  verdad, que nada interesante había ya que hacer en las calles, la vida en ellas, con el cierre de sus negocios, se acababa y por tanto no era ya atractiva la permanencia.
La resiliencia (o capacidad de adaptación de los seres vivos frente a un agente perturbador o un estado o situación adversos)  del ser humano es impresionante y por ello, de la noche a la mañana nos acostumbramos a este nuevo horario de realización de las actividades sociales y quizás también porque la naturaleza ayuda a ello, con el adelanto de la llegada de la tarde-noche de noviembre y  por el cambio de hora, de este mes.
Sea como fuere, lo cierto es que las calles se ven desiertas y en bastante medida hasta en ellas se refleja la tristeza que a todos nos produce esta situación a la que cada día nos enfrentamos con mayor resignación, esperando a que de nuevo y muy pronto  seamos capaces de aplicar la segunda  de las acepciones de la palabra de moda, la nueva resiliencia que  permita al sistema recuperar nuestro estado inicial cuando haya cesado esta perturbación a la que estamos sometidos. (Véase la definición de la RAE).

jueves, 12 de noviembre de 2020

CONTRARRELOJ.-

Tiempo llevan ya las empresas farmacéuticas en esa lucha contrarreloj por encontrar una vacuna que sea eficaz para combatir el nuevo virus.
Pero ahora, ahora es cuando una nueva etapa contrarreloj empieza, la de tras ser el primero en encontrarla ser también el primero en comercializarla. Esta semana, ha comenzado con la noticia de la empresa Pfitzer que dice tener una vacuna eficaz en  un 90% de los casos.  Sólo con este anuncio se ha conseguido que las bolsas de todo el mundo experimentasen una fuerte subida en sus valores y que haya además otras noticias que dar.
La esperanza, parece volver a asomarse a nuestras ciudades y los ciudadanos nos empezamos a hacer ilusiones sobre el final de la catástrofe. Pero, porque siempre hay un pero, empiezan a salir nuevos problemas y es que, esta vacuna, que en principio necesita de dos dosis, tiene el gran inconveniente de su conservación y transporte, y es que necesita nada menos que de 75 a 80 grados bajo cero para ser viable. Jarro de agua fría, nunca mejor dicho, no hay casi ningún hospital que sea capaz de tener “cámara frigorífica para almacén” de tales características (Parece ser que solo los que se dedican a trasplantes pueden tener algo similar).
Y un observador inquieto puede empezar a preguntarse que si esta vacuna  hay que transportarla, (al igual que ocurre con los productos ultracongelados, en los que se recomienda que no se rompa la cadena de frio porque entonces perderían sus propiedades), habrá que hacerlo también sin ruptura de la cadena de frio, para que sus características se mantengan y que sus beneficiosos efectos no pasen a convertirse solo un placebo de vacuna. ¡Difícil será la encomienda! De conservar y transportar a esa temperatura.
Además no sé si hay alguna flota de camiones frigoríficos capaces de llegar a ese nivel de congelación, pues creo que al máximo está ahora en -20 grados.
Pero como ya sabemos que la esperanza es lo último que se pierde, seguro que para cuando esté preparada  su comercialización, este y otros problemas, se habrán solucionado también.

lunes, 9 de noviembre de 2020

UN PASO MÁS.-

Ya se ha conseguido, ya todos estamos un poco menos libres. Ya en Andalucía, empezarán a cerrarse bares, restaurantes y los pequeños negocios familiares y los grandes centros comerciales a las 6 de la tarde. (en principio, solo cierran hasta el día siguiente y esperemos que al menos sea así cada nuevo día y no tengan que acabar cerrando definitivamente sus persianas).
Las calles volverán a quedarse solas y silenciosas, tristes. Y por si esto fuera poco, a partir de las 22 horas, nadie podrá estar por las calles hasta las 7 de la mañana del día siguiente.
De nuevo viene con fuerza y mandando mensajes de dolor y muerte. Las autoridades, se ven en el difícil papel de poner en un platillo de la complicada balanza diaria, la economía que mueve al mundo y con la que avanzan las sociedades modernas y en el otro lado de esa balanza, la salud y el intento de superar la mala racha que este mortífero virus está dejando.
Cuesta mucho creer que, un casi invisible bicho, se pueda convertir en la peor de las pesadillas, no solo de un país sino de todo un planeta y lo difícil de resulta poder doblegarlo, aunque se sabe que así actúan los virus hasta que aparece una vacuna como antídoto ante ellos.
Sea como sea, lo cierto es que nos vemos obligados a guardar no solo las tres medidas conocidas de sobra ya,(mascarilla,  manos y metros) sino que a ellas hoy añadiremos otra, la del mayor tiempo posible en casa, aunque esta sea a título de recomendación, la de no salir a la calle y si lo hacemos, que sea solo a lo imprescindible.
Ah, por cierto, cuenta como imprescindible, el llevar a los hijos en edad escolar a sus centros de estudio y recogerlos a su salida. En fin, a 9 de noviembre, estamos intentando que estas navidades, sean, al menos, llevaderas y con la posibilidad de poder juntarnos aunque sea en la calle y viendo su alumbrado o algunos escaparates adornados para la ocasión. Si esto llega a suceder, daremos por bien empleado este nuevo sacrificio que hoy empezamos. 

jueves, 5 de noviembre de 2020

SOÑANDO.-

Empezamos un nuevo día y hoy me he levantado con ganas de contaros el último sueño que he tenido y que recuerdo.
Nada más despertar he subido la persiana del dormitorio y un radiante sol  ha deslumbrado mis ojos recién abiertos y aún no acostumbrados a esa potente luminosidad. El día luce majestuoso a pesar de ser solo las 8 de la mañana, será por el cambio horario último. Rápidamente y tras una refrescante ducha, me he vestido y he salido a desayunar al bar de siempre, que  hoy lucía un brillo especial, aunque el mismo olor  a pan y dulces recién elaborados, junto al aroma ya tan típico  del café matutino. Allí estaban los mismos clientes cotidianos de esa hora. Los dos que aún no tienen obligación de llevar niños al cole, (por ser todavía jóvenes y no tener hijos) y los que cinco que tampoco, por ser ya mayores y haber dejado atrás esa obligación paternal.
Ni siquiera he de pedir a la camarera lo que quiero tomar, pues al ser cafetería de barrio, el ambiente casi familiar, permite que ella ya conozca mi consumición habitual. Con mi café y mi tostada, desayuno.
Mientras, la charla de unos y otros se va extendiendo por todo el local, claro que tampoco somos tantos,  siete clientes y dos camareras. Estamos alegres, hoy, por fin, estamos alegres todos. Y eso se nota en el ambiente, todos aún respetamos el uso de la mascarilla, nadie duda de que sea necesaria todavía, pero el saber que ayer por fin se empezó a vacunar eficazmente a todos los ciudadanos, contra el Covid, hace que el día de hoy, sea un día muy muy especial.
Pero al despertar, la alarma de mi reloj me devuelve a la realidad más cruda, a un despertar inquieto, donde la tranquilidad o el sosiego y la calma  parece que serán difíciles de alcanzar.
Pero el sueño, el sueño al menos, ha sido capaz de hacérmelo creer.  ¡SERÁ  PREMONITORIO!

viernes, 30 de octubre de 2020

MACHACANDO.-

Creo que es el único verbo que puedo usar para definir lo que el día a día nos está trayendo. No solo me refiero ya al aumento desorbitado de contagios nuevos cada día, sino a la excesiva publicidad que se le hace a esas cifras tan preocupantes. Cualquier cadena de televisión, amplifica por horas y horas la noticia, bien a base de tertulias o de programas especiales o de avances informativos cada cierto tiempo. Cualquier emisora de radio, realiza la misma función.
Es verdad que el derecho a estar informados es algo que se reclama, pero, a su vez, la repetición en exceso de esa información, puede llevar a que se desmotive a las personas para seguir escuchando o que deje de ser noticia y se convierta en simple “música de fondo”, dejando de ser interesante para el oyente.
Sea como sea, el cúmulo de malas noticias, también puede hacer mella en el estado de ánimo de las personas, provocando ansiedad e incluso acabar somatizando enfermedades, por lo que no estaría mal que se tuviese eso en cuenta por parte de quien corresponda.
En fin,  noticias positivas había muchas antes y es imposible que todas ellas hayan desaparecido de la noche a la mañana de las parrillas televisivas, pero, eso parece.
Menos mal que se acerca “el día escocés”(es como yo le llamo) el denominado Halloween, en español “víspera de todos los santos”(alls hallows´eve), que tan implantado se encuentra en nuestra tierra -desde que el inglés se impuso como idioma en las escuelas- sobre todo entre los más pequeños, dispuestos siempre a disfrazarse de lo que sea con tal de reír y pasar un buen rato. Esperaré a mañana,  minutos antes de las 9, frente a la puerta de entrada a un colegio de primaria, para ver los “terribles” disfraces que a él acudan, pues estoy seguro que la algarabía reinará en ese momento y me trasportarán de nuevo a mis años de docencia y me harán esbozar la sonrisa que todos en estos momentos, necesitamos.

Por cierto, ¿recordáis que en España, antes y en lugar de “las terribles calabazas” de Halloween, usábamos “las terribles sandías”?.


martes, 27 de octubre de 2020

DOLOROSA SITUACIÓN.-

Difícil situación  la que se le presenta a todos los comerciantes  y al resto de españoles con las últimas medidas de lucha frente al covíd. Porque a pesar de ser necesarias e incluso escasas, dañan la posibilidad de rehacerse y rehacernos de la mala primavera y verano que ya hemos pasado.
Difícil si como se pretende, estas medidas de restricciones y de confinamientos se toman para seis meses, anulando con ello la posibilidad (de recuperarnos económica y psicológicamente), que darían dos períodos de festividades tan importantes como son LA NAVIDAD y la SEMANA SANTA.
Nos podemos imaginar unas navidades sin luces multicolores en las calles y música navideña en ellas, sin paseos por los centros comerciales bien ornados para la ocasión, pero ¿sin comidas familiares de  Nochebuena, Navidad, Nochevieja o Reyes?
Y cuando hablamos de familiares no nos referimos solo a padres con hijos convivientes en el mismo hogar, sino que hemos de pensar en ese abanico más amplio de personas, que habitualmente se reunían en las anteriores navidades e incluso aumentando su número debido a la llegada de nuevos miembros de la familia. 
¿Podrán los hijos que han ido trabajar y a vivir fuera, a otras ciudades, que no son de la misma comunidad autónoma regresar por vacaciones de Navidad, (como decía aquel anuncio conocido de unos turrones) a la casa de sus padres y así  visitar a tíos o primos a los que desde el año pasado no ven? O de lo contrario, ¿se han de anotar ausencias este año que además es el que mayor necesidad de reunirse presenta?
Aún faltan 8 semanas para el primer acontecimiento, y puede que haya tiempo de intentar acciones que ayuden a reconducir la realidad actual. Creo que no está en las manos de los políticos, sino en todos y cada uno de nosotros. Ahora más que nunca hemos de cumplir con las normas de seguridad básica pero extremándolas.
Pero, si además vamos más allá, y también incluimos en las restricciones la Semana Santa del 21, habremos logrado pasar casi  un año entero sin esa posibilidad de reunión. ¡Es para pensarlo!  

lunes, 26 de octubre de 2020

VUELTA ATRÁS.-

No se oyen gritos infantiles en los parques, no hay algarabía, ni hay alegría, no hay niñez aireada sino escondida, recogida, confinada. 
Los miedos paternos y maternos influyen en el desarrollo del niño, por desgracia en esta situación, tenemos el caso práctico más fehaciente.  Los padres empiezan a tener miedo a la pandemia tras oír que, vuelve al estado de alarma y con él los cierres perimetrales de muchas localidades y el confinamiento o -la petición de autoconfinamiento- de muchos ciudadanos que solo podrán salir de esos cercos, si lo hacen para trabajar o en todo caso por motivos médicos y de urgencia. 
Vemos que se restringen además, los horarios en los que se puede salir a la calle y que debemos de ser más responsables aún de lo que hasta ahora hemos sido; la situación ya, ni es tan jocosa como antes ni permite más dilación en la toma de urgentes medidas  para doblegarla e intentar volver, lo antes posible (que no será antes de muchos meses) a esa situación que nos permita una cosa tan simple como es: pasear por las calles de nuestros pueblos y ciudades, sin miedo, sin recelos; sin cambiar de acera o volver el rostro a quien de frente se aproxima o también para volver a sentarnos a compartir unas tapas o unas raciones  de buen pescaíto frito,  o carne a la plancha o unas migas o una paella  con nuestra fría cerveza o copa de vino, junto a familiares o amigos en  una tertulia distendida, alegre y agradable . 
Pero por ahora, lo único que podemos hacer es llenarnos de paciencia, tratar de sacar el mayor provecho de las rutinas diarias y convertirlas en nuestros hábitos más preciados que nos alegren esta etapa de esperar a una eficaz vacuna (parece que la que está desarrollando Oxford será) que aplaque la ira de este covíd tan universal y caótico. Nada más está en nuestras manos. 
Menos mal que hemos esperado al cambio horario para imponer el toque de queda, porque hasta hace muy poco tiempo, aquí en Córdoba a las nueve de la noche era la hora a la que se podía salir a tomar algo a alguna terraza de bar y casi que aún nos acompañaba el sol. Y es que no hay mal que por bien no venga, ni mal que cien años dure. ¡Ánimo!

jueves, 22 de octubre de 2020

CASTAÑAS.-

Con 22 puestos callejeros, Córdoba capital, empieza a recordar la tradición de saborear un cartuchito de castañas asadas. Esas castañas que con el frío, se convierten en pequeñas estufa de manos, recién apartadas de la típica olla roja con su culo taladrado y colocada sobre un infiernillo  con ascuas atizadas con soplillo de esparto,  se han asado  con la única reconocida herida de una raja que la atraviesa en su medio cuerpo. Padres y madres con sus hijos o abuelos con sus nietos, compran y saborean ese manjar natural. Pero tras ese cartucho de castañas que hoy compramos, sin duda vienen los recuerdos de nuestra infancia, de aquella infancia en la que ataviados con nuestros abrigos y con nuestra bufanda y gorro de lana de borla alta junto a nuestras botas katiuskas para los días de lluvia, comprábamos castañas también acompañados de nuestros padres. Es un ciclo renovado, como todo en  esta vida, cambian los castañeros y cambian  los compradores, pero sin duda, permanece y permanecerá el recuerdo para las nuevas generaciones, al igual que en nosotros ha quedado. A ver si este año, ellas y sus recuerdos nos hacen olvidar la cruda realidad “CASTAÑASSSSS  ASADASSSSSS”.




martes, 20 de octubre de 2020

AIRES DE CAMBIOS.-

Comienza esta semana con la llegada de una borrasca de esas que tienen nombre propio por lo que de especial traen. Ésta en concreto viene cargada de lluvia y con una cantidad y velocidad de aire que a punto está de llegar a convertirse en vendaval. De hecho, llamarse Bárbara, ya implica algo de lo superlativo de su poder. Pues bien, con ella llegan los litros de agua necesarios para empezar a recuperarse los pantanos de nuestro territorio y con ello se alejan las posibles restricciones a los agricultores y al campo. Bárbara trae daño y vida, como las dos caras inseparables de una moneda. Ya las riadas han empezado por la provincia de Huelva y algunas inundaciones dejan una huella indeleble de su paso. Pero dije que comienzan aires de cambios y así es sin duda,  cuando  junto al incoloro, inodoro e insípido  líquido, se le une la llegada del frío, se augura el final de un corto otoño que apenas ha durado un mes, desde que comenzara el 21 del pasado septiembre y aunque hasta el 21 de diciembre no acabará su ciclo, lo cierto es que cada vez las estaciones del año parecen disfrutar saltándose  los períodos estipulados. Así que lo más normal es que el invierno  se adelante y ese sea otro cambio de los que acontecerán. Sea como sea, sí hay algo que cambiará, y ese algo es LA HORA, cambiaremos en la madrugada del sábado al domingo y atrasaremos nuestros relojes una hora, como si se estuviese empeñado en prolongar aún más esta etapa tan nefasta de nuestra actualidad. Lo dicho: “Aires de cambio”.


domingo, 18 de octubre de 2020

TIEMPO DE MIGAS.-

Transcurrido ya más de la mitad del mes de octubre y cercana la fecha de Todos los Santos, el próximo primero de noviembre, se empiezan a poner de moda las tapas de migas en nuestros bares con la consumición de los sábados o los domingos, alternando con la de arroz en el fin de semana. Esto hace que las terrazas de los bares, por al  menos un día,  vean hecha realidad  la ocupación de sus mesas. Es un plato no muy difícil de elaborar pero que necesita de unos buenos brazos para remover continuamente el contenido del perol. Se inician  haciendo pequeños trozos con el pan que haya sobrado en días anteriores en nuestra cocina, (unos 100 gramos por comensal) aunque hoy también se venden ya preparados en  las panaderías, y vertiendo sobre ellas un poco de agua con sal, para empaparlas y dejarlas reposar durante una hora aproximadamente. En  una sartén amplia, con un poco de buen aceite de oliva virgen, como el que tenemos en cualquier población andaluza, añadiremos unos cuantos dientes de ajos, junto a los torreznos de tocino o de panceta sofriéndolos bien y apartando, luego el chorizo y por último los pimientos verdes. Una vez fritos los ingredientes y sobre el resto de aceite de la sartén, se vierten las “migas” de pan, que iremos removiendo con continuidad hasta que empiecen a dorar y queden a nuestro gusto. Es en este momento donde vendría bien un refuerzo que nos turnase para ello. Es costumbre comerlas recién apartadas del fuego, y teniendo a su lado una bandeja con los demás ingredientes, si no se les han añadido a la sartén unos minutos antes de apartarlas,  y con rabanetas o granos de granada. También se las puede tomar con naranja o con uvas o con melón. Incluso hay quien les gusta ponerlas con un chorreón de café con leche o con chocolate por encima o con un huevo frito coronándolas, pero, sea como sean, es un motivo más para reunirse con familia o amigos en torno a ellas y disfrutar de todo un manjar propio de las fechas en las que estamos. Son muchas sus variantes esta es la llamada “migas de pastor”, así que ¡Buen provecho! 


viernes, 16 de octubre de 2020

DE NUEVO.-

Una vez más me pongo a intentar expresar mis pensamientos tras unos días en lo que lo único que he tenido que hacer es,  disfrutar de un regalo que la vida me da, de ese regalo que nunca piensas que  podrás alcanzar pues no piensas en ello, de la palabra ABUELO y lo que conlleva, que aunque puede ir implícita en la de PADRE, no siempre llega a hacerse realidad. Sí, he estado ejerciendo de abuelo, viendo crecer a ritmo agigantado a ese nuevo miembro que  ha venido a agrandar  la familia, mi nieto que llena de satisfacción a todos los que hemos tenido la suerte de compartir con él algunos momentos deliciosos. Ver como la inocencia y el ansia por aprender aparece cada día con más fuerza y de cómo la falta de preocupación, puede hacer a un ser humano esbozar en su rostro  la sonrisa infinita de la felicidad. Es la mejor etapa de la vida de una persona, sin duda, es el momento de máximo aprendizaje, momento en el que su desarrollo cognitivo alcanza su apogeo y todo lo que le rodea empieza a verse en su color y con la nitidez necesaria como para darle valor y nombre a las cosas. Su constante atención a los estímulos exteriores, cuando no está dormido, y los diferentes intentos de comunicación con sus progenitores hacen que esos momentos adquieran el adjetivo de mágicos. Y ahora,  el abuelo, piensa en el porvenir que le espera a su nieto, habiendo venido a nacer en el momento álgido de la pandemia y ruega porque todo le sea favorable. Pero ya estoy de vuelta y revisando ese saco de fotografías digitales (es lo malo de esta era, que al no haber carretes que  las dosifiquen, las fotos se convierten en casi infinitas) que he podido coleccionar, hay una que quisiera destacar, esta que a continuación dejo, por la carga de pensamientos que tras ella encuentro, es la que yo llamo “futuro” aunque también pudiera ser denominada “manos de la esperanza”.