miércoles, 15 de abril de 2020

CONTRADICCIONES.-


Es decir una cosa y la contraria también.Y según la R.A.E.,conjunto de proposiciones que al ser contrarias recíprocamente , se invalidan.
Pues eso es lo que está pasando con esta tremenda pandemia y las innumerables ruedas de prensa que desde las diferentes administraciones y departamentos se están desarrollando en lo que llevamos de reclusión.
Lo que empezó cuando primero se nos dijo que solo era algo parecido a una gripe, luego que algo más grave; está llegando a extremos inimaginables,  como las de que usar mascarillas no era ni necesario ni  beneficioso  para pasar de no ser necesarias a ser muy aconsejables (no obligatorias), pero eso sí, sin que las haya en las farmacias para proveer al ciudadano; y las que hay y se reparten gratuitamente, no sirven para el fin que se busca. Todo contradictorio.
Y además se empiezan a poner sanciones o multas a las personas,  por hacer caso omiso a la orden de confinamiento por el estado de alarma y de restricción a la movilidad que desarrolla el  Real Decreto 463/2020 en su artículo 7 y modificado en  el posterior 465/2020, así como ampliaciones sucesivas de esa alarma en los  RR.DD 476 y 487… En fin, no quiero parecer un abogado, solo poner las bases en las que me fundamento.
Varias son ya las noticias que nos indican sanciones, a personas que (si bien es cierto que se saltan la orden de confinamiento), han sido multados por pasear por la arena de una playa, solo, sin nadie cercano en lo que la vista alcanza. Otro por estar en medio del océano en su propio barco, después de permanecer allí más de 15 días, también solo. O a un ciclista, que yendo solo, realiza una escapada por la carretera. También un atleta que corría solo por medio del campo. No sé, pero creo que no son foco de contagio, no hay cruce con nadie, no se contagia uno por el aire o no contagia uno al aire (al menos eso creo).
Eso sí, puedes ir andando, si vas a trabajar. Y puedes ir en transporte público también, con más personas y con escasas probabilidades de estar a más de dos metros de otra persona. Bueno pues a mí me parece cuanto menos una contradicción. Pero hemos de respetar la ley  y, por la fuerza de voluntad que la gran mayoría de los ciudadanos estamos teniendo, debemos felicitarnos todos.
 ¡ÁNIMO, YA QUEDA MENOS!

martes, 14 de abril de 2020

POSITIVISMO.-


Estamos avanzando hacia ese día que todos deseamos, el día en que desde el gobierno de turno, se nos diga que la pandemia ha dejado de ser tan mortífera e infecciosa; que lo peor por fin ha pasado y  que nos devuelven la añorada libertad de movimientos.
Todos sabemos que ese día no será el que aprovecharemos todos para salir a pasear y ver de nuevo las calles de nuestro barrio, de nuestra ciudad, con unos ojos inquisidores a nuevas observaciones y las manos  libres, para nuevas sensaciones. Pero será a partir de ese momento cuando  cada uno de nosotros, haciendo uso de nuestra libertad personal de elección, elijamos el momento justo en que salgamos a pasear. Seguro que será un paseo muy tranquilo, muy lento, muy relajante; observándolo todo, mirando con detenimiento y con cierta admiración también,  a quien nos crucemos en nuestro camino. Saludando de viva voz, con ese saludo cómplice de quienes son sabedores de que han podido superar los duros momentos vividos. Ese paseo, que sin duda nos llevará a buscar a nuestros seres queridos, a todos y cada uno de nuestros miembros de familia, empezando por quien sin duda lo ha pasado peor, el o la más mayor de todos, pues son ellos, los que con miedo, aún con mucho miedo, quedarán todavía bastante tiempo confinados, pues saben que salir sigue siendo arriesgarse a contagio y a sus edades, siguen siendo población de gran riesgo.
A pesar de todo, hoy apenas se ven coches por las calles, por las carreteras, hoy el disfrute sigue viviéndose a pie. Los pájaros todavía acompañan el caminar con sus trinos y cantes, como queriendo entonar su propio himno al final de la reclusión y entreviendo que pronto, de nuevo, volverán a sus árboles más lejanos, a los del campo abierto, a aquellos que los cobijaban antes de poder trinar por la ciudad.
Pronto, ya pronto, ese día llegará. Solo tenemos que…quedarnos en casa y esperar.

lunes, 13 de abril de 2020

LUNES DE DESPUÉS.-


Hoy me he levantado pensando en el montón de cosas que tengo que hacer, después de un fin de semana intenso en actividad social (copas de celebración con familia y amigos, cine). Después de tanto  confinamiento, no queda de nada en la casa, con una despensa vacía, lo primero y principal es volver a comprar los primeros alimentos, los básicos, los necesarios. Así que me dispongo a ir al supermercado más cercano, porque a la vuelta el peso será considerable, después del almuerzo. Cuando bajo a la calle me doy cuenta que no he cogido mi mascarilla;  aun no me he acostumbrado a que hay obligación de llevarla, y aunque no hay mucha vigilancia en las calles para que se cumpla esa norma, mi propio sentido común hace que vuelva a subir a casa a por ella. Ya pertrechado con mis guantes y mascarilla y asido al carro de la compra;  inicio el camino y me voy cruzando con no mucha gente que viene y va por las aceras con carros llenos y vacíos. La compra de productos se ha convertido en algo necesario hoy, para poder  reponer las vacuas despensas.
Entrar al supermercado me produce recelo e incluso algo de temor; no podemos olvidar los meses pasados y el daño que ellos han dejado en nuestra sociedad y que nos ha marcado para siempre haciendo cambiar radicalmente nuestros comportamientos. Pero hay que enfrentarse a ello, hay que tirar para adelante. Supermercado. No hay forma de guardar esa distancia de dos metros entre personas, de nuevo estamos más apiñados  dentro y las estanterías se están quedando una vez más sin género en sus estantes, pues hoy somos muchos los compradores  y aunque ninguno abuse de llevar más mercancía de la cuenta, a las horas que son escasean.
Cargado con lo necesario, vuelvo a casa con la sensación de que hoy, primer lunes del después,  ¡ las cosas han variado tanto!  Intentamos volver a la normalidad con mucha ilusión, pero con demasiadas reticencias y miramos al futuro pero con ojos de lo pasado y la tremenda pérdida acumulada de parte de nuestro presente, confinado.

domingo, 12 de abril de 2020

DOMINGO DE RESURRECCIÓN.-


Amanece. Domingo de Resurrección. Para la gran familia cristiana, hoy es ese día que pone fin a la pasión y muerte de Jesús, ese día en que se pasa de la tristeza más absoluta a la alegría contenida de que una nueva etapa comienza, una etapa en la que se tenía puestas todas las ilusiones, una etapa a la que se quería llegar desde el principio de la pasión, una etapa que demuestra  un  nuevo inicio de supremacía de la vida sobre la muerte. Y como muestra de ello, hoy, todas las iglesias, se unirán al Papa Francisco, en su bendición Urbi et Orbi, con el tañer de sus campanas, será, a las 12 del mediodía.
Y no deja de ser curioso que sea hoy precisamente, cuando desde el gobierno central, se acuerde la vuelta a la actividad, al trabajo, a la vida para la ciudad (con las cautelas máximas exigibles) para los “resucitados” que podrán salir de sus casas. Serán pocos los elegidos, pero de ellos empezará a depender de nuevo la marcha económica del país. De sus trabajos, de sus esfuerzos y de sus ansiados y muy tarde o nunca recibidos, sistemas de protección, dependerá en gran medida, que otros vayan pudiendo ir incorporándose poco a poco, en esa búsqueda tan deseada ya, de la normalización social.
Alegría, satisfacción, regocijo, alborozo, júbilo, gozo…así debería presentarse nuestro futuro y anunciarlo con fanfarrias a los cuatro vientos, pero no será así, no. Sin querer ser pájaro de mal agüero, mucho me temo que habrá repunte de infectados, porque no estamos aún fuera de esta terrible plaga, porque aún no sabemos, ni podemos defendernos de ella y porque al exponernos, ella triunfará otra vez.
Pero hoy, hoy es un día de fiesta, hoy es un día para alegrarnos y felicitarnos todos los que aún creemos o al menos, respetamos las tradiciones.
¡ÁNIMO QUE YA QUEDA MENOS!

viernes, 10 de abril de 2020

VIERNES SANTO.- (Devoción y luto)


A las 6 de la ”madrugá”, a esa hora, clave en muchos pueblos  de nuestra Andalucía, la hora que precede a la salida de su templo del más esperado; a esa misma hora, mi cuerpo, como impulsado por un invisible resorte; de la cama se ha incorporado y mis oídos han creído sentir, a lo lejos, el sonido de esa trompeta que indica que la procesión de Nuestro Padre Jesús, del Nazareno, inicia su recorrido por las principales calles, acompañado como siempre,  por un sinfín de devotos que alumbran su camino, y que en sus corazones, albergan el porqué de ir año tras año en esa comitiva de promesas  y de peticiones de cada Viernes Santo.
Por la tarde–noche, la tristeza, la pena y el dolor se unirán en el Santo Entierro que casi dará el final a ésta Semana Santa, esperando sólo al domingo de Resurrección, domingo final de la semana de pasión, domingo de alegría y de esperanza.
Es Viernes Santo y en este día unimos la devoción con el tradicional  regreso a nuestra tierra más querida, a la que nos vio nacer a nosotros o a nuestros padres. A la reunión con la familia que aún queda, la visita a antiguos amigos, las copas con los colegas de hermandad, y a  la tradición de las típicas comidas de la celebración: el bacalao frito, el potaje de vigilia, los pestiños y  magdalenas…
Así era y así volverá a ser. 
¡ÁNIMO Y FUERZA, YA QUEDA MENOS!


jueves, 9 de abril de 2020

JUEVES SANTO EN BAENA.-

Un nuevo día amanece de los que se llamaban grandes hace poco tiempo. Permitidme recordar el refrán,,, “Tres jueves tiene el año que relucen más que el sol: Jueves Santo, Corpus Christi y el día de la Ascensión”.  A este Jueves Santo me refiero , éste que tan diferente es a todos los pasados en años anteriores, este Jueves sin procesiones por las calles de nuestras ciudades.
Me quiero unir al dolor y tristeza de  las cofradías y hermandades que esta Semana Santa no podrán mostrar a sus pueblos todo el trabajo y toda la preparación de hace ya meses para ofrecer sus extraordinarios desfiles procesionales. Quiero rendir homenaje a todos los hermanos cofrades de nuestra España en forma de poema, eso sí, centrado en mi pueblo natal: BAENA, la tierra del tambor, y al que con asiduidad asistía desde hace ya más de 60 años.

Toques de tambores,
roncos y chillones,
pasean por las calles
andando las estaciones.
Roncos los cebolletas,
roncos los morrones,
roncos los berenjenos
y los judíos chillones.
A algunos les causa espanto
–yo los veo con fervor-
que para adorar a su santo
vayan tocando un tambor.
Las hermandades que van con vela,
lloran por la muerte del Señor;
mas las que un tambor llevan,
se alegran por su resurrección.
Muerte y resurrección,
conjugadas al unísono.
Velas y tambor,
en una misma procesión.
Esta es la historia de Baena,
y de su afición al tambor;
porque en vez de celebrar SU muerte,
se alegran por la resurrección del Señor.

miércoles, 8 de abril de 2020

¿Y AHORA?.-


Ya hace algún tiempo que viajaba por primera vez a un lejano  país (a pesar de las magníficas comunicaciones de hoy en día) del EXTREMO ORIENTE. Nada más aterrizar ya me llamó la atención la cantidad de controles por los que hay que superar antes de atravesar su frontera y cuando  por fin la pasas y consigues salir del aeropuerto, te das cuenta que muchos de los ciudadanos de ese país llevaban mascarillas cubriendo su boca y algunos también guantes en sus manos.
La curiosidad, esa amiga inseparable del ser humano, me llevó a preguntar rápidamente, a nuestro guía (mi recuerdo para él, porque sin yo saber inglés, fue mi diccionario de interpretación en aquel país) el porqué de aquella situación que a mí me extrañaba tanto. La explicación fue tan simple como lógica una vez conocida. Es una medida  normal de contención y prevención de virus; cuando cualquier persona cree tener algún tipo de enfermedad relacionada con su aparato respiratorio, rápidamente, usa su mascarilla para evitar contagiar a los que le rodean o en su defecto, para no contagiarse si se mueve en ambientes donde los virus se dan por asentados (lugar de trabajo, relación con diversas personas, lugares hospitalarios, ambientes contaminados en exceso…) en definitiva, se usa como medida de autoprotección  de la salud propia y la de los demás.
¡Vaya, le dije, en España solo la llevan  los diagnosticados de alergia primaveral !
Hasta aquí, cualquiera que me lea sabe de sobra que era así hasta hoy,  donde parece que la cuestión cambia y será mucho más que habitual  ver nuestros rostros medio cubiertos, en una escena callejera que nos recordará a la que se mostraba en las películas de bereberes ambientadas  en el desierto tunecino, dejando sólo ver nuestros ojos, esos ojos que expresarán la tristeza por lo ocurrido y la resignación al cambio de fisonomía y de hábitos y costumbres a los que la nueva sociedad nos obligará. Seguramente será así durante algún tiempo, (nadie es adivino) pero nuestro carácter positivista hará que esta nueva etapa la afrontemos con la tranquilidad de que estamos actuando para el futuro y cuidando de las generaciones presentes y de  las  venideras ya que de las pasadas, por desgracia, en demasiados casos, ha sido casi imposible actuar.
¡ÁNIMO QUE YA NOS QUEDA MENOS!

martes, 7 de abril de 2020

15 DE AGOSTO.-


15 de agosto, aprovechando la festividad de la fecha de este sábado, inicio la tan esperada quincena de vacaciones. Las maletas en el coche cargadas de ilusión y ropa fresca, pues los días han ido subiendo la temperatura hasta hacerla propia de la época veraniega en la que nos encontramos y el depósito lleno. Partimos rumbo a la búsqueda de esa ansiada brisa marina, que en los lugares propios del litoral, nos acaricia con suavidad el rostro y se respira. He escogido una hora temprana para realizar el desplazamiento, pues de sobra es conocida la tremenda movilidad que se produce en estas fechas y la coincidencia del final de quincena y principio de otra nueva, no es precisamente un buen presagio de relajada y fluida circulación. Tras dos horas de camino, me detengo a tomar un reconfortante café y una suculenta tostada en el habitual  bar de carretera en el que sé que ponen las  mejores de la zona, con un pan extraordinario, de ese pan que nos recuerda a una feliz  infancia, de aquel llamado, “pan de pueblo”. Al complementarla con aceite de oliva virgen extra, tomate rallado y una buena loncha de jamón, lo convertimos en un placer digno de ferviente adoración. Continúo y me voy acercando a mi lugar de destino, me extraña que no haya exceso de circulación, hay pocos vehículos en mi sentido de marcha y menos en el carril contrario. Llego a la costa y algo me alerta de que éstas no son unas vacaciones como las anteriores; hay muy poca gente por las calles; no está ese bullicio propio de otros años con aceras y paseo marítimo rebosantes de peatones, terrazas de bares casi con lista de espera para tomar refrigerio, y sin una plaza de aparcamiento libre; sin esa multitud de bañístas llenando la playa de color y bronceadores, de hamacas y sombrillas, de relax y jaleo, de arena y sol. No, no hay alegría, se nota la diferencia.
No, este año no son las vacaciones habituales, este año, las vacaciones también han hecho su cuarentena.

lunes, 6 de abril de 2020

LUNES DE PASIÓN.-


¡Otro triste y lluvioso día! El tiempo se obstina en seguir mostrándonos su lado más gris y frío como queriendo acompañar en este momento de desgracia general y recordándonos que la luz al final del túnel aún está lejana.
Pero hecha esta reflexión, vamos a lo positivo del día. Lunes de pasión segundo día de la Semana grande y desciende de nuevo la cifra de infectados que hoy sólo ronda los 6.000, con lo que son ya 135.032, de ellos siguen hospitalizados más de 60.000, con 6.931 en las Ucis y ya son 13.055 fallecidos en España. Pero desciende esa gráfica similar a la de una etapa del Tour ciclista francés, en la que hubiera que subir al Tourmalet, que ya lo hemos subido, y bajar después. En esa fase nos encontramos ya, bajando de la cima y mientras eso ocurre, nos iremos encontrando con pequeños repechos y lomas nuevas, que poco a poco iremos descendiendo también para posteriormente, tras unos tensos momentos de llanura, iremos atravesando la meta, unos antes que otros, pero todos seguidos como una cadena de eslabones humanos. La luz está, eso es lo importante. La esperanza y la ilusión  de cada día nos acercan a ella. Ya veréis como no queda tanto. En nuestra casa estamos bien y eso, es más que suficiente. Lo demás, lo demás irá llegando poco a poco. ¡Ánimo!    
                                       

domingo, 5 de abril de 2020

DOMINGO DE RAMOS INUSUAL.-


5 de Abril, inicio de una Semana Santa muy excepcional, una Semana Santa no conocida hasta hoy.
Domingo de Ramos, día alegre en que da inicio en toda España y en casi todo el mundo, la conmemoración de la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo. Inicio de una semana llena de fervores populares, que en forma de procesiones bajo todas las advocaciones de la Virgen y de Jesús, llenaban las calles de nuestras ciudades con un intenso olor a incienso mezclado con el penetrante y tan reconocible olor a azahar de los naranjos de sus arriates, recordándonos una vez más, que la tradición continúa y continuará.
Semana grande sin duda alguna, semana en la que las familias se reunían y salían para ver los múltiples desfiles procesionales y que con devoción, asistían a ese encuentro tan íntimo y personal, como inexplicable para el no creyente, con sus imágenes más adoradas, más queridas, más veneradas, que al igual que ellos, paseaban por cada rincón de sus ciudades.
Decía el dicho popular “Domingo de Ramos, quien no estrena no tiene manos”. Esta semana santa (que ahora escribo con minúscula) pero que también comienza con este Domingo de Ramos, casi nos obliga a todos a estrenar, una prenda no deseada, una prenda que distancia, que separa, pero que parece que nos alivia y consuela también, estrenamos semana santa con mascarilla.
Hoy desde aquí, quiero recordar los pasos de penitencia que recorrerían las calles de Córdoba, que empezando por la popular “Borriquita” (Entrada triunfal de Jesús en Jerusalén), con ella el disfrute de la chiquillería por la mañana. Ya por la tarde saldrían(siguiendo con el argot popular):
Penas, Rescatado, Esperanza, Amor y Huerto.
Para saber más sobre nuestras hermandades cordobesas de esta Semana Santa  PINCHA AQUI.

sábado, 4 de abril de 2020

AÚN MÁS.-


De nuevo un día gris. Parece que esta primavera ha entrado gris, lluviosa y triste. De nuevo otro dato que es aterrador, seguimos con más de 800 muertos por día a pesar del encierro y según dicen, hay que ser optimistas, porque parece ser,  que ya vamos saliendo de la terrible línea cuesta arriba, de la gráfica estadística que este nuevo virus nos está pintando.
Pero dicho esto, hemos de seguir avanzando hacia ese que se nos antoja lejano día de la salida, del volver a enfrentarnos de nuevo con (valga la redundancia) la nueva realidad. La realidad tan cambiada que traerá este mes y medio o dos meses de reclusión tan aceptada por todos.
Hoy he salido a reponer alimentos que ya escaseaban a pesar del pequeño aprovisionamiento que inicialmente se hizo y, tras visitar la frutería, sin nadie comprando, la carnicería igualmente vacía y la pequeña tienda de barrio, esa que tiene de todo un poco, me he cruzado solo con cuatro personas, que al igual que yo,  nos hemos mirado desde lejos con cara de preocupación y de tristeza, y sin hablar nada , no hemos podido reprimir ese instinto de alejarnos mutuamente en el cruce, y digo bien, instinto que creo que es de supervivencia, pues tal es el temor que ya tenemos al contagio, que dos metros nos parece poco separación y es por eso también que, aunque el local de la tienda que visitemos sea grande y admita más de un comprador dentro, todos preferimos esperar en la calle, separados unos de otros, con la única idea de sentirnos así más protegidos.
Esta reclusión dejará huella en todos nosotros y nos costará mucho, volver a ser tan confiados y naturales como lo éramos antes de la llegada de este bicho, que es tan invisible como dañino.
Hoy sábado, sería en circunstancias normales (las de antes), un día de diversión y salida, de reunión con amigos. Pero hoy, hoy sábado 4 de abril, es un día más de reclusión y un día menos de aislamiento. La vida sigue su curso.

viernes, 3 de abril de 2020

AMPLIACIÓN.-


Una vez más, nos veremos obligados a permanecer otros pocos días, en nuestras casas hasta que pase el mes de Abril, pues el gobierno se está planteando una nueva  ampliación de la orden del estado de alarma, que nos llevaría a finales de este mes. (Como diría Sabina en su canción… ¿quién me ha robado el mes de Abril? )
Y es que, a pesar del confinamiento tan largo, este bicho, no nos está resultando fácil de parar, y no sabremos nunca el motivo por lo que esto está pasando, si fue por imprudencia en el manejo de algo experimental o fue por no haber puesto las medidas oportunas en el momento preciso o porque la madre naturaleza y ante el exceso de población, ha decidido hacer ajustes, como los hizo anteriormente con algunas pandemias hoy ya casi olvidadas, como la viruela, el sarampión, la peste, el cólera, la gripe española y ahora principios de 2020 manda este corona-virus, como si se tratase de un macabro rito en cada siglo.
Ya llevamos confinados casi un mes, obedeciendo (la inmensa mayoría de los ciudadanos) las órdenes de un gobierno, que asesorado por los técnicos, se enfrenta a la más grande y rápida pandemia que se conozca hasta nuestros días, y a veces pienso,  que sin los resultados positivos que tanto anhelamos todos.
Y llegará Mayo, sin apenas habernos asomado a la puerta  de la calle y dejando tras de sí, un sinfín de empresas cerradas por falta de producción al no haber pedidos y de trabajadores haciendo cola de nuevo en las oficinas del paro, y junto a ello, miles de familias a las que les costará llegar a fin de mes con sus necesidades cubiertas mínimamente. Y por supuesto, sin querer olvidar a los miles de fallecidos que ha dejado atrás. Panorama poco halagüeño pero que se acerca más a la realidad de lo que nadie pueda imaginar.
Y NO SABREMOS qué hacer el día después, ni cómo enfrentarnos de nuevo a nuestra vida en sociedad, que ya no será con la tranquilidad con la que antes lo hacíamos, sin nuestros efusivos saludos de abrazos y besos, con nuestra mascarilla protectora y saliendo poco a poco, como si de conejos se tratara, de nuestras madrigueras.

miércoles, 1 de abril de 2020

ABUELOS Y NIETOS.-


¿Quiénes son los más perjudicados en esta crisis o pandemia que estamos atravesando?  ¿No nos hemos preguntado eso? ¿No se os ha pasado por la cabeza meditar sobre esa cuestión, en estos múltiples días de aislamiento? Pues a mí sí. Y a mí, la reflexión me ha llevado a dos polos tan opuestos, como las edades de quien yo creo que lo son. Dos sectores sociales,  los mayores y los niños (abuelos y nietos). Ambos son los más perjudicados sin duda, unos debido a su edad  son los que están aportando el mayor número de fallecidos, los que  más miedo están teniendo a un contagio, pues saben, que son objetivo numeroso y prioritario en el que cada vez que  oyen noticias de las “residencias de mayores”, sus vellos se ponen de punta y su corazón se llena de sufrimiento. Los mayores, esos que como decía en mi post “Anotaciones”, nacieron con una guerra y al final de sus vidas se encuentran inmersos en otra, diferente, más silenciosa, más pacífica pero no por ello menos cruenta.
¿Y los niños? ¿Dónde los ponemos a ellos?, días y días confinados a estar entre cuatro paredes sin relacionarse con sus amigos, sin jugar con sus iguales, cuando es a través de esa faceta cuanto más se desarrollan y crecen como personas, pasando la mitad del día pidiendo salir, ir al parque, jugar… prisioneros de esta situación incomprensible para su pequeño intelecto.
Y si los dos colectivos los unimos, bajo la perspectiva de abuelos (con la labor que éstos desarrollaban no hace mucho) el dolor es mayor aún; ese dolor de no ver a sus nietos durante muchos días que ya han pasado y con la incertidumbre de si tardarán más o menos en volver a verse, en volver a disfrutarse.
Mayores y niños, abuelos y nietos, grandes perjudicados sin duda de esta situación, aunque no los únicos, porque todos, todos somos y estamos perjudicados y entre todos, todos juntos, saldremos adelante. ¡Ánimo!

martes, 31 de marzo de 2020

¿COSAS SIMPLES?.-


A medida que van pasando los días de este "sin-finamiento", nos van aumentando los deseos de volver a realizar esas cosas tan simples que hace solo un mes hacíamos y que hoy se nos parecen ir borrando en el recuerdo, como si de un sueño muy pasado se tratase.
Y es que ahora, ahora empezamos a darnos cuenta del valor de esas pequeñas cosas que nos alegraban el día y en las que ni siquiera reparábamos.¿ Habrá cosa más simple que después de una ducha, al levantarnos, nos vistiésemos y cerrando la puerta de casa, encontrarnos en la calle y empezar a andar, saludando a vecinos o a amigos que nos encontrábamos y con los que intercambiábamos algunas palabras?. ¿Será simple también, entrar a un bar y pedir un café? ¿Algo más sencillo que llegar a una frutería, pescadería, carnicería a comprar y ponerte a charlar con los presentes, y con el dependiente, incluso cambiando recetas de cómo preparar aquel o este producto?¿Una cosa más sencilla que sentarte en un banco del parque más cercano a tu casa, o del más lejano y así de paso andar y hacer deporte?¿Más simple que ver cómo ríen y juegan los chiquillos en un parque infantil de los muchos de los que se han dotado las ciudades? O ver la salida de un colegio. ¡Con cuántas ganas cada niño o niña, abraza y besa al que ha ido a recogerlo/a! ¿Y esas tertulias que se establecen, por simple que sea el motivo o tema, alrededor de una barra o en mesa de una terraza de bar? Era todo tan natural  que jamás nos planteamos que pudiera pasar otra cosa diferente a esas.
Pero pasó, sin saber muy bien ni cómo ni cuándo pero pasó, y por eso hoy, lo simple de aquellos días se nos antoja ya muy lejano en el tiempo, pero, además, aunque todos digamos que cuando esto pase, nos vamos a desquitar, en el fondo de nuestros pensamientos está que ya nada será igual y nos quedará la duda de si lo que nos ha pasado ha sido el punto final de un tipo de sociedad o solo un punto y seguido, un  parón para repensarnos como humanidad. ¿Cambiar o continuar?…¡Qué gran duda!

En España a 30 de Marzo, ya hay 7.368 fallecidos y 85.195 contagiados (12.298 de ellos, profesionales sanitarios), según datos del Ministerio de Sanidad y las comunidades autónomas. España supera así a China (según los datos que China facilita).

lunes, 30 de marzo de 2020

DECLARACIONES.-

Margarita Robles , ministra de Defensa, ha hecho declaraciones y de ellas, se desprende que, a partir de hoy, no solo trabajamos para superar la pandemia de ahora, sino que tendremos que estar ya comprando y haciendo acopio de material para que cuando esto vuelva a suceder, como ella predice, nos pille con la lección bastante bien aprendida y no volvamos, de nuevo, a batir récord de infecciones y mucho menos de muertes.y así no habrá que decir que ha habido fallos.
Mascarillas, guantes, geles  para toda la población no han de faltar en farmacias o incluso en supermercados pero, para que no haya problemas de suministro, ya deben de estar en nuestro territorio en el mes de agosto, y además, potenciar que se  empiecen a fabricar en cantidades industriales como ya se está haciendo por parte de empresas que con carácter altruista ya las están realizando.
Sabemos que esto no lo esperaba nadie (al menos eso debemos suponer), pero si de nuevo nos pilla desprevenidos, entonces es cuando habría que decir aquel refrán de que "el hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra", pero hemos de extremar el CUIDADO porque en este tema, los tropezones, se cobran vidas.

domingo, 29 de marzo de 2020

ESTADÍSTICAS.-


ESTAMOS ASISTIENDO A UNAS  LECCIONES DE ESTADÍSTICA Y DE CÓMO ELLA Y SUS GRÁFICAS, SON UNA FORMA DE BUSCAR SALIDA A LOS PÉSIMOS DATOS DE UNA REALIDAD QUE CADA DÍA NOS CONMUEVE.
No podemos sentirnos orgullosos de lo que está pasando y entiendo que debe ser muy difícil dar ruedas de prensa, buscando que la estadística nos ampare en los planteamientos, a la vez que se da el aumento de número de casos nuevos detectados. Cada día debería de haber menos y no es así. Detrás de los números hay una realidad de personas que lo estamos pasando fatal, de muchos (quizás ya demasiados) muertos y que está poniendo de relieve muchísimos problemas de logística y de abastecimiento del material necesario, suficiente para que, el número de contagiados entre los sanitarios, y entre los cuidadores de residencias de ancianos, y entre las fuerzas de orden público  no vaya, como va, en aumento (cuando son ellos la primera muralla de curación de los demás) y por supuesto tampoco entre el resto de la población. Lo principal o primordial  sería la dotación de medios de los que llevamos ya semanas hablando de su inminente llegada pero que aún no llegan y en eso, en eso al menos, hemos fallado como país, y los políticos que nos gobiernan deberían de entonar un “mea culpa" y de primeras, PEDIR PERDÓN, por todo lo que se ha hecho mal o no se ha sabido hacer mejor desde que se sabía que esto podría llegar.
Tiempo habrá para sacar conclusiones y estadísticas y estudios e incluso de dictar nuevas normas para intentar cambiar la forma en que funciona nuestro sistema sanitario (o mejor dicho, nuestros 17 sistemas sanitarios), pero hoy al igual que hace ya unos pocos de días y al igual que el montón de días que aún nos quedan por delante, lo inteligente, lo primordial, lo básico, es empezar a salir de esta tozuda realidad, que en nada se parece a una lección de estadística sino que más bien debiera ser una lección de filosofía y  una vuelta a lo esencial, a lo necesario, a lo útil, a lo vital, a aquello que tenga como objetivo hacer una sociedad más humanizada y humilde, menos egoísta y ególatra. Entre todos podremos conseguirlo sin duda y la esperanza de que así sea nos mueve, terrible ironía, a quedarnos quietos en casa.

viernes, 27 de marzo de 2020

CIENCIA FICCIÓN.-


A más de uno, se nos antoja estar viviendo, o mejor, rodando una película de ciencia ficción, una película de algo que no existe más que en el cerebro de alguien que es capaz de imaginarla y llevarla al cine, para distracción del mayor número de  espectadores.
No puedo por menos que recordar aquella película que vi, no sin cierta zozobra, allá por el año 2011, y que recomiendo ver, si aún pueden, que se llamaba, sencillamente, “CONTAGIO”.
Película de ciencia ficción, que contaba cómo una mujer, que regresaba, por cierto, de un viaje a Hong Kong, se sintió mal y dos días después fallecía, sin que los médicos supieran dar una explicación a lo sucedido. Poco a poco fueron apareciendo más y más personas contagiadas, convirtiéndose en poco tiempo en una pandemia global, que colapsa los hospitales y a los médicos y  científicos que buscan la salida.
Ciencia ficción era en aquel año 2011 en que se estrenó, y ya hace 9, pero hoy, el que no quiera ver las similitudes es porque no ha visto la película.
Y por cierto, menos mal que con el cambio horario, este fin de semana tendremos una hora menos de reclusión, por lo que no debemos olvidar que en la madrugada del domingo, a los 2 hemos de poner nuestro reloj, en las 3. ¡Qué bien! una hora menos de angustia.

jueves, 26 de marzo de 2020

ANOTACIONES.-


Los días van pasando y todos los contemplamos, a través del cristal de la ventana más próxima, esperando ver el bullicio y la multitud, que en otro tiempo era habitual, a través de él. No ocurre así y hoy las calles parecen estar como las bolsas de todos los países, en caída libre. No se oyen los típicos ruidos de cualquier mañana, de coches, de niños chillando, de mochilas arrastradas junto a carritos de la compra, de los abuelos llamando a sus nietos que corren cual almas que se lleva el diablo, de ajetreo y prisas…No, hoy no hay ruidos, hoy se oyen mejor que nunca los pájaros, los pocos que parecen quedar, pues ni siquiera hay gran cantidad de ellos.  No, hoy no hay ruidos, hoy reina el silencio, que no la alegría, silencio como señal de miedo, silencio por cansancio, silencio por dolor y pena, hoy no hay ruido, hoy  solo la esperanza mueve el mundo, sin saber muy bien qué cantidad de esperanza hemos de tener aún y si en verdad, lo único que nos queda es,  no perderla. Hoy las cifras de nuevo nos dejan con la apremiante necesidad de encontrar algún resquicio por donde esa esperanza se pueda canalizar, con muchas más ganas de que este pesadilla nos deje de atosigar y con esa esperanza puesta en el final de este terrible sueño, que lejos de ser una ensoñación, es una tozuda realidad de trágicos finales.
Los mayores son los más afectados y los que más bajas van dejando en esta otra guerra que hoy les ha tocado vivir en el cenit de su historia, mientras recuerdan,  que  también en el principio de ella, la guerra les acompañó a la gran mayoría…pero no solo son los mayores, esta pandemia no tiene ninguna consideración a las edades, solo actúa y persigue y nosotros, como en aquel juego de nuestra infancia(el escondite) estamos deseando que alguien grite aquello de “Salvo, por mí y por todos mis compañeros” para volver a salir y para ver a nuestros convecinos, para reír de nuevo, para volver a vivir sin miedo pero con muchas, muchas cosas cambiadas. Sí, la sociedad del mañana habrá cambiado porque en la mente y corazón de cada uno de nosotros, habremos realizado anotaciones personales,  anotaciones íntimas para seguir adelante. Habremos reflexionado y elaborado una nueva escala de valores.

miércoles, 25 de marzo de 2020

TIEMPO ATRÁS.- (3)


Hoy es ese día en que la rutina  cambia y el bar habitual de mi desayuno, se traslada al “hogar del pensionista”, donde, rodeado de personas mayores que yo, (pero no por muchos años), me dirijo para desayunar con mi padre, porque ese es el lugar en el que él suele ir a pasar un buen rato con los colegas y la partida de dominó, juego en el que es bastante ducho jugando con su compañero.
Yo allí trato de conocer y aprender las reglas básicas de este estratégico juego, y las  expresiones que se usan, que como ellos dicen, son ningunas porque "el juego del dominó lo inventó un mudo". En fin reglas sí que hay. Algún día yo también podré sentarme a jugar en una de esas mesas, hoy por lo pronto, el objetivo es el mismo que el de aquellos monos del santuario de Toshogu en la ciudad de Nikko (Tokio): “ver, oír y callar”. Dicen que actuando así se llega a la sabiduría. (Aunque ese sentido era el originario, hoy se aplica para decir, métete en tus cosas y no tendrás problemas).
Lo dicho, hoy es un día de disfrutar con  dos besos a mi padre y un abrazo de cariño aprendiendo de los  mayores, que siempre han sido mi faro y guía.

martes, 24 de marzo de 2020

TIEMPO ATRÁS.- (2)


Hoy  es ese otro día en el que os voy a contar lo de la cerveza.
Veréis, hace ya unos dos años, cuando se jubiló un vecino y amigo mío, le dije: “J.L. ha llegado la hora de tomarnos todos los días a medio día, siempre que  podamos y a ser posible todos, una cerveza en el bar de abajo, porque a partir de ahora no sabemos cuántas más, nos podremos tomar”. Al principio mi  amigo se mostró reticente con esa idea, pero de poco le sirvió ante mi llamada diaria, para realizar tal fin.
Así lo hacemos y  con esa fresca jarra de cerveza,  una tapa obsequio de la casa, que a veces, nos da a elegir y otras, son únicas. Charla, bromas, y cerveza. Aquello que empezó con dos, a veces se convierte en reuniones más amplias, en las que solo con llegar y saludar con el típico apretón de manos o los dos besos, según sea el caso, hace sentirnos vivos y alegres, las risas surgen en cualquier momento, a cada interpretación de hechos con esa gracia andaluza característica, o con el último chascarrillo o con las imágenes que andan por las redes sociales.
Una hora de tranquilidad y bienestar (o de estar bien) incluso aunque se hable de política, que es el tema menos recurrente, porque, de sacarlo a pasear, igual se hieren algunas sensibilidades y preferible es que la diversión y el “buen rollo” campen a sus anchas.
Es hora ya de subirse a casa, el almuerzo espera y el sosiego del hogar nos reclama. Pero antes, alguno de los presentes ha lanzado la idea de reunirnos este fin de semana para un perol y que en esa reunión volvamos a echar un día de diversión tan bueno como el de hoy y compartiendo mesa. Lo vamos hablando a lo largo de la semana dijimos,  y en ello estamos. Ya se ha puesto el lugar y mañana o pasado habrá comisión de compras para avituallarnos. Ya os contaré.

lunes, 23 de marzo de 2020

TIEMPO ATRÁS.- (1)


¿Recordáis? 7.45 de la mañana, suena ese despertador tan odiado en otros tiempos y tan querido en estos momentos en los que, para mí, no es tan necesario. A la ducha, higiene personal y tras vestirme, bajo a mi cafetería habitual a mi diario desayuno de café y tostada con aceite puro de oliva virgen extra (que para eso lo da mi tierra) y mi tomate natural triturado, que también de ello podemos decir que tenemos en abundancia en esta tierra.
Allí, como de costumbre, me siento a gusto, ni siquiera pido mi desayuno, ya es conocido de sobra por P. o por L. (las dos chicas que suelen servir las siete mesas con las que cuenta el local). Algunas, casi se puede decir que están reservadas,  pues tal es el hábito que tenemos todos los presentes de sentarnos en las mismas,  y en las que la charla con  unos y otros, hace más ameno aún ese rato de relax, que es el inicio de un nuevo día de ajetreo y prisas.
Casi las 9, el continuo pasar por las aceras de mochilas con ruedas empujadas o tiradas por pequeños hombres y mujeres me recuerdan que es un día hábil, y que están a punto de empezar  las clases. Entran a hacer el relevo las primeras madres que han dejado ya a sus hijos en la fila de su curso correspondiente. Llegan riendo y alterando un poco el estado de relax que se respiraba hasta el momento en la cafetería. Es hora de pagar y salir a empezar el día de compras y quehaceres rutinarios. Frutería, pescadería, (charla con dos vecinos) panadería, carnicería, supermercado…(cruce y saludos con los conocidos ).
Ya en casa, colocar los productos adquiridos y limpieza de hogar, lavadora, plancha si la hubiere…
Pasan rápidamente las horas y casi son ya las 13.15, y eso indica que es hora de dejar lo que entre manos se tenga y bajar al bar, a tomar alguna cerveza con los amigos y vecinos que están en él, por si mañana no pudiéramos... Pero esta parte la contaré otro día.


jueves, 19 de marzo de 2020

SAN JOSÉ.-


Hoy es la festividad de San José, una festividad, en otros momentos, muy celebrada y más aún en la zona de nuestro levante español, donde la fiesta valenciana por excelencia cobraba todo su esplendor en la noche de este día, con la denominada “la nit de la cremá”, donde a través del fuego, se quemaban los preciosos, gigantescos y trabajados monumentos falleros, como si de una purificación  se tratara.
Hoy, la cosa ha variado, cambiado, desaparecido, hoy no habrá cremá, hoy San José, será un San José enlutado.
Y junto a ello, hoy también era el día en que todos celebrábamos el denominado “día del padre” y  que era, hace unos años, un motivo de reunión familiar en torno a los padres, y abuelos y en algunos casos bisabuelos  en una comida en la que  entre bocado y bocado se solía hablar, reír, recordar, abrazar y besar y donde la proximidad de la Semana Santa daba también pie a preparar un viaje o el alquiler de un apartamento para ir a pasar unos días de playa. DIA DEL PADRE. Hasta eso se nos ha prohibido, hasta eso se nos ha caído por la borda de este barco que nos lleva por esa incierta travesía llamada vida, y es que, ésta ola, este coronavirus, ha sido muy grande.
Este año, no ha podido ser, PAPÁ, pero el año que viene, esa comida familiar la haremos con mayores ganas aún.
Desde estas líneas, a todos los hijos del mundo les pido que deseen para sus padres lo mejor que puedan soñar para ellos y que, teniendo la suerte de tenerlos aún vivos, cuando esto pase, que pasará,  les abracemos con ese abrazo silencioso que solo desde el alma se puede interpretar.
¡FELIZ DIA DEL PADRE PARA TODOS LOS PADRES!. Y si se llama José, como el mío, doble felicidad.

miércoles, 18 de marzo de 2020

ALGO DE POSITIVO.-


Ya son 6 días los que llevamos todos los españoles intentando colaborar y poder parar la exagerada expansión de este virus que nos acecha y ataca, quedándonos aislados en casa y saliendo solo una persona para la compra de productos de primera necesidad y consumo perentorio.
Varios días en los que pretendemos acortar el tiempo con momentos amenos pero en los que también, reflexionamos, bastante más de lo que habitualmente lo hacemos.
Este Covid 19 nos está haciendo mantener ocupado el cuerpo (trabajando en tareas domésticas) como una forma de evitar que nos ocupe la mente. El cuerpo se ocupa, y la mente nos preocupa.
Pero como dice el título del post de hoy, ALGO POSITIVO, hemos de sacar de todo esto y aunque son muchas las cosas positivas que podríamos apuntar, hoy yo voy a fijarme en una muy relacionada con el medio ambiente y la tremenda contaminación que el efecto invernadero estaba causando en grandes zonas, si no ya en todo el planeta. Por fin le hemos dado un respiro a la atmósfera, por unos días, está viendo como la contaminación está descendiendo y está pudiéndose recuperar un poco de los malos humos a que la teníamos acostumbrada últimamente.
Llamadme iluso, pero espero que con este parón de las fuentes de contaminación, al menos el aire deje de estar tan viciado y podamos seguir pensando en dejar en herencia, un aire más respirable y sano del que hasta ahora hemos respirado.
Es solo algo positivo, pero sin duda cada uno de nosotros podrá buscar infinitos positivos más. Y ¿quién sabe?, con tanto tiempo, igual voy aportando por aquí algunos otros.

domingo, 15 de marzo de 2020

THE BUTTERFLY EFFECT..-


No he podido reprimirme y voy a escribir algo sobre este encabezado. El efecto mariposa, ese que dice que  una simple mariposa (butterfly) al agitar sus alas puede provocar hasta un huracán en otro lugar del mundo.(effect)
Y viene esto a cuenta por lo que nos está agobiando en los últimos días, eso que nos preocupa tanto y que nos ha llevado a tener que vivir bajo un estado de alarma que ya no es solo de una región o de un país  sino que ya afecta a todo el planeta.
Algo que empezó tan pequeño, un virus, se ha convertido en el peor monstruo que pudiéramos soñar, que a un endiablado ritmo, contagia, (como si quisiera respetar el artículo 14 de nuestra Constitución) sin discriminación ni por nacimiento, raza, ni sexo, ni religión, ni siquiera por edad.
Es en estas ocasiones, cuando nos paramos a pensar, pues para ello nos van a dejar tiempo, en la forma de vida que hemos llevado y que ya merecía una reflexión. Hemos ido, alejándonos de lo básico e intentando vivir sobre unas falsas bases en las que los valores sociales, estaban mutando muy rápidamente y se estaban llegando a perder hasta ese tiempo de reflexión familiar, de unión,  alienándonos.
Incluso aún hoy, hay quien se empeña en no cumplir las normas marcadas, sabemos que es muy difícil aguantar en casa pero hemos de hacerlo, por el bien general.
Y los políticos, dejen ya de pelear por competencias y por ocupar espacios televisivos o primeras páginas periodísticas, en estas circunstancias, el país, es país y se necesitan aunar esfuerzos y órdenes. Cuando todo esto pase, vuelvan a la pelea, pero hoy por hoy, no lo hagan más.
¡Quédate en casa!  Magnifico lema y yo le añadiría… y ¡reflexiona! 
Solo así podremos cambiar esta situación y procuraremos cambiar a  un futuro mejor.

viernes, 6 de marzo de 2020

AVANCES CORONAVIRUS.-


Desde hace poco más de 15 días, estamos asistiendo a un continuo flujo de información sobre la infección por coronavirus, (COVIP19) no solo a nivel del territorio español sino a nivel  del mundo, pues ya se ha convertido en una alarma global con más de 85 países infectados, y en la que día a día, se nos va poniendo un poco más en alerta.
Asistimos con bastante preocupación a las incongruencias que se están viendo, a la hora de dar normas estrictas por parte de las autoridades sanitarias.
¿Por qué no se toman medidas idénticas para acontecimientos similares? ¿Cómo es posible que hoy se anule un besapies del Cristo de Medinaceli en Madrid y no se hace lo mismo en los que más de ocho similares que hay previstos en Sevilla?
¿Cómo se prohíben acumulaciones de más de 5.000 personas y sin embargo, las “mascletás” de las fallas valencianas siguen adelante sin novedad?
¿Cómo se permiten manifestaciones de multitud de personas con motivos diversos: pasacalles de carnaval, huelga de la enseñanza, día de la mujer?
¿Cómo se aíslan plantas enteras de hospitales y sin embargo los consultorios médicos siguen estando llenos de personas tosiendo y con mucosidades? ¿Por qué no se prohíben ya los saludos con el apretón de manos?
Si se está en fase de contención de la infección por este virus, deberíamos de extremar al máximo las medidas para ello, por mucho que estén en juego facetas económicas y problemas de trabajo (teletrabajo) y de abastecimiento de productos.  En China, parece que se está ya superando la epidemia y manteniendo los niveles de la infección, pero se ha hecho a base de medidas muy estrictas, obligando incluso a las personas a permanecer en sus casas aisladas por un tiempo de 14 días; cerrando comercios, escuelas, medios de transporte, etc.
No hemos de llegar a tanto, pero, sí que deberíamos plantearnos tomar medidas idénticas para situaciones muy parecidas o casi similares, sin importar si hay o no (aún) infección.
Concentraciones abundantes,  de toda índole o motivo deberían de estar prohibidas ya.
A estas horas, solo Murcia, Ceuta y Melilla, están libres de contaminación. El resto de comunidades españolas, todas aportan pacientes a los datos y en algunas de ellas ya hasta defunciones. 359 contagiados y 5 fallecidos. (hoy)
POR CIERTO, se espera que en los próximos 8 o 10 días se alcance el pico máximo de contagio.